lunes, 1 de abril de 2013

Provocado por Wonderwall

El verano pasado estaba viendo un partido de baloncesto en la tele, uno de las olimpiadas de Londres. Había un descanso por un tiempo muerto o el final de un cuarto y por la megafonía del polideportivo de turno empezó a sonar Wonderwall de Oasis. Todo el público empezó a cantarla y cuando el juego se reanudó y la canción dejó de sonar, el público siguió cantándola durante más de veinte segundos. Me da igual que los críticos digan que el grupo era tirando a malo, ese hecho, ese público de un partido de baloncesto cantando durante veinte segundos porque le apetece y porque tiene tan interiorizada la letra de la canción que no puede evitarlo pone de manifiesto que Wonderwall es un himno.

Escribo esto mientras suena Dallas-Memphis, la primera canción de Delantera Mítica que escuché sin saber todavía su título y que ha puesto de acuerdo a toda la crítica señalándola como la mejor canción del disco, otro himno con metáforas perfectas, cargado de imágenes como la de la mesura luchando con la furia más visceral, la de la incomprensión por parte de los que te rodean, la de la retirada de un campo de batalla en el que enseñaste tu bandera blanca, la de quien se va sin molestarse en apagar la luz del garaje dejando tras de sí la soledad de un tipo que ve un partido de baloncesto en la tele al final de un rastro de confeti.

Llevo casi un mes y medio escuchando Delantera Mítica diariamente y sigue poniéndome los pelos de punta. Creo que todavía no somos conscientes de lo bueno que es el disco, de lo bueno que es Quique y de lo poco que se valora muy injustamente a César Pop.

martes, 19 de marzo de 2013

Provocado por Tarantino

Soy bastante fan de Tarantino y hoy me he acordado de una expresión que aparece por lo menos en dos de sus películas: Pulp Fiction y Jackie Brown. Dicha expresión es "He put himself in a situation..." y suele ir seguida de la justificación de algún asesinato o cualquier otro acto chusco de los que suelen poblar sus historias. Es un eufemismo que me gusta. Y otra cosa que me ha gustado hoy ha sido este artículo:

http://blogs.publico.es/davidtorres/2013/03/19/la-estrategia-del-avestruz/

La simulación es muy habitual en el mundo laboral: hay gente que simula que trabaja, empresas que simulan que son honradas, reuniones simuladas, controles medioambientales que simulan llevarse al día si acecha una auditoría. 

sábado, 12 de enero de 2013

Provocado por La Parroquia del Monaguillo

Hacía muchos años, puede que casi veinte que no me reía tanto con un programa de radio. Lo descubrí hace menos de dos años y, aunque únicamente lo escucho cuando no puedo dormir, nunca falla. Se agradece que un par de locutores cachondos, la risa contagiosa de Gemma y una serie de oyentes asiduos (especialmente Juan El Gitanillo) te hagan reír a carcajada limpia a las tres de la mañana, sobre todo cuando tienes un gripazo que te hace sudar como si estuvieras corriendo la San Silvestre y la fiebre no te deja pegar ojo.

Muy recomendable en estos tiempos en los que están pasando cosas muy feas (como dijo Pucho en uno de los conciertos de Vetusta Morla que hicieron en el Circo Price). Y me temo que seguirán pasando muchas más.

domingo, 6 de enero de 2013

Provocado por Doctor en Alaska

Estos días estoy volviendo a ver (y me paso tardes enteras haciéndolo) la serie Doctor en Alaska (Northern Exposure). La vi a trozos en su día durante los veranos, con los capítulos y temporadas mezclados y a las tantas de la madrugada en La 2 cuando creo que todavía se llamaba la Segunda Cadena de Televisión Española. Como se veían las series buenas antes en España, bien marginadas a deshoras en la cadena minoritaria, el "prime time" en la Primera ya estaba ocupado por José Luis Moreno o por una vaquilla con el de la capa y cosas así.

Me sigue pareciendo una serie buenísima y muy original, comparte con Los Soprano (otra serie imprescindible) una selección musical exquisita (es lo único que comparte porque por lo demás son antagónicas). Hace unos años lanzaron una recopilación de todas las temporadas y la vendían en un baúl, tenía buena pinta pero leí que no habían incluido las canciones originales, no habían respetado la banda sonora que acompaña a cada capítulo tal y como se emitió en su momento por cuestiones de derechos de autor y discográficas, esos asuntos turbios. Por eso me decanté por comprarle los DVDs a un tipo que resultó ser pastor protestante y los tenía grabados de su emisión en una televisión canadiense. Gracias a lo cual he descubierto que Maggie tiene una voz muy sugerente, como toda ella en general.

En Doctor en Alaska puedes ver a sus protagonistas en el bosque escuchando a los árboles, puede caerle un satélite al novio de Maggie y fundirse con su cabeza, Chris puede sentir la necesidad de construir una catapulta para lanzar un piano, puede aparecer en una carretera un hombre que normalmente es un oso o un perro en el que parece haberse reencarnado un hombre. La presencia de los espíritus es algo habitual, la novia del dueño del bar (y a la vez alcalde) podría ser su nieta por su diferencia de edad y todo ello se acepta de un modo natural y sin sobresaltos por todo el pueblo a excepción del doctor llegado de Nueva York a esas tierras que al principio le parecen inhóspitas pero a las que poco a poco va encontrando su gracia. 

Para mí el personaje que hace de esta serie algo único es Chris. Locutor de radio, filósofo autodidacta que pasó un año del que no recuerda nada y que le llevó a la cárcel, maestro de ceremonias varias (bodas inclusive), cleptómano ocasional en primavera, vive en una caravana junto a un lago y se autodeclaró persona de color a pesar de ser blanco.

Es una serie en la que no todo el mundo es igual de guapo ni tiene una formación similar ni siquiera un nivel intelectual parecido, cada uno de ellos por separado tiene evidentes carencias pero aportan cada uno su punto de vista una vez unidos en una comunidad. Y dichos puntos de vista suelen debatirse y respetarse, de igual modo que respetan el entorno natural en el que se encuentran. 

Esta diversidad que alberga es una de las razones por las que considero que se trata de una serie especial. Una pequeña decepción: he descubierto que no se rodó en Alaska, se grabó en un pueblo cercano a Seattle que se llama Roslyn. 

sábado, 5 de enero de 2013

Provocado por Luigi Zampa

Sucede que vivo a dos calles de la Filmoteca y soy espectador habitual desde que me enteré porque me permite descubrir películas que antes ponía La 2 a partir de las once de la noche (y ahora ni eso) a un precio de risa comparado con los ocho eurazos y pico que viene costando una entrada de cine últimamente. En ella he visto tres películas de Luigi Zampa que son de rabiosa actualidad pese a tener las tres más de cuarenta años.

La primera fue Processo alla città (1952) en la que se glosa la lucha de un juez por perseguir las acciones de la camorra a raíz de un asesinato y el precio que tiene que pagar por ello. ¿Os suena?

La segunda fue Anni facili (1953), un reflejo de lo que José Afonso llamó "papelada no vaivém dos ministérios" con sus atajos, sus sobornos y sus cosas. Las típicas corruptelas a las que nuestros queridos políticos nos tienen tan acostumbrados por aquí.

Y la tercera, la más dura y la que más duele por el hecho de identificar en ella los peligros que puede conllevar la futura privatización de la sanidad fue Bisturi, la mafia bianca (1973).

Pues eso, que me han gustado las tres y me han servido para constatar que no hemos avanzado nada.

jueves, 25 de octubre de 2012

Provocado por los refugios

La música es un refugio. Y la literatura y el cine y la radio y los recuerdos y la imaginación y cualquier cosa que nos ayude a escaparnos del tedio, a protegernos de toda la mierda que nos rodea e incluso de la que no nos afecta directamente pero que nos indigna simplemente por tener noticia de su existencia.

Este año está siendo el mejor en cuanto a sueños cumplidos musicalmente hablando: he tenido la oportunidad de ver a Radiohead y a Muse. Dos conciertos muy diferentes y de los que esperaba mucho, que cumplieron todas mis expectativas con creces y que no creo que llegue a olvidar nunca.





El mes de noviembre va a ser muy gallego (Iván Ferreiro y Xoel López en sendos conciertos que acogerá La Riviera) y voy a asistir al estreno de Silvia Pérez Cruz en solitario. Yo soy muy de Silvia Pérez Cruz y muy de Mayte Martín. Por su elegancia, por su versatilidad y por su emoción. Me encanta que por fin Silvia esté teniendo el reconocimiento que se merece y que llegue cada vez más gente la conozca y sea capaz de apreciar lo buenísima que es.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Provocado por el cierre de la carnicería


Crudas tardes,

En el último escobazo, el poder ha echado el cierre a la carnicería de Radio 3. "Carne Cruda", el programa dirigido por Javier Gallego que en sus tres años de vida ha conseguido meterse en las entrañas de sus oyentes de tal modo que su eliminación nos ha dejado un sentimiento de orfandad únicamente comparable al que dejó en mí la patada en el trasero a "Diálogos 3". De hecho ambos despidos han sido bastante similares: sin avisar, por la puerta de servicio, sin dar siquiera la oportunidad a sus directores de despedirse en antena. La diferencia es que cuando la que había sido compañera suya en los inicios del programa echó a Ramón Trecet, una vez convertida aquella chica de voz tan dulce y melosa en directora de Radio 3, no existía Twitter y no supimos cómo reaccionar. Ahora que resuenan en nuestras tripas esas melodías combativas de casquería sonora, ahora que no podemos escucharlas en su horario habitual, sin carne fresca ya, como producto que no se considera básico según la última subida del IVA, tendremos que conformarnos con escuchar los filetes congelados, auténticos secretos podcasteados, entrecots jugosos como la antológica entrevista que le hizo Javier a Albert Pla, o la que hizo a Lolo Rico o a El Roto o a Chavela Vargas apenas un par de semanas antes de su muerte. A estas horas tendríamos que estar escuchando las aventuras de Kurt y Courtney o disfrutar de algún abordaje tuerto. Pero la crítica molesta al poder y lógicamente no se va a promover desde dentro. Será un procedimiento lógico pero es también asqueroso y enfermizo.  

Dicen que Cristina Cifuentes tiene una lista preparada por ahí de unas mil personas que están metidas en todos los follones y que le resultan molestas (para ella serán antisistema o terroristas o cualquier cosa). Cris, guapa, no te olvides de mí, anda!



martes, 31 de julio de 2012

Provocado por la estupefacción

Sumido en la estupefacción como estoy, he decidido evadirme comprándome un juguete nuevo. Se llama Arduino UNO. Es una... Voy a transcribirlo para hablar con propiedad: "Open-source electronics prototyping platform". Made in Italy.

www.arduino.cc


No tengo ni idea de electrónica. En su día estudié en la universidad algo en una asignatura o sea que los nombres me suenan (relé, potenciómetro, resistencia...) pero poco más. No pretendo descubrír el Blossom de Higgs ni nada por el estilo. Simplemente quiero hacer una lámpara que se encienda sola cuando detecte movimiento y sea de noche, claro está. Ya está, no parece muy difícil... Ya os lo contaré.

Vi a uno de los creadores de este invento en La Nube, el maravilloso y extinto programa de La 2, del también extinto de momento del ente público de radiotelevisión Toni Garrido. De todas las injusticias del mundo, su despido es de las más grandes. Ya había oído hablar de él, de Arduino, en el EBE creo recordar o alguna web de tecnología me había llevado hasta su web y me gustó porque no era necesario soldar, no parecía peligroso. También os lo contaré.

lunes, 18 de junio de 2012

Provocado por un cumpleaños


Siempre hay un día que es el último. Normalmente tú no lo sabes y el día tampoco. Es mejor así. Siempre hay una tarde que será la última en la que te sientes en esa piedra de tu calle preferida del pueblo que marcó tu infancia. Siempre hay una despedida que es la última, le dices adiós a aquella chica que lo fue todo para ti durante una hora, o un día, o un año, o diez. Y nunca más os volveréis a ver porque ella no quiere o eres tú el que no puede o porque no existe excesivo interés por ninguna de las dos partes, o por olvido, o por descuido, por orgullo, por miedo, porque ella tiene que ir a la peluquería y tú a comprar el pan y no coincidís y nunca más volveréis a coincidir, pero ella no lo sabe y tú tampoco y el día menos. A veces interviene el destino para remediarlo y procura que te cruces con ella en una calle por la que nunca pasas justo cuando ella está visitando la ciudad en la que no sabía que tú vivías, ni tú sabías que ella estuviera de viaje. Otras veces el destino pasa de ti y de ella y de todo y se encarga de que se hunda el Titanic o de que entre un triple en el último segundo.

Por ejemplo, si hoy el día hubiera sabido que era mi último día con esta edad que no es repetitiva, habría tenido la decencia de brillar el sol y de ser la brisa limpia y fresca, como el aire de Menorca, en lugar de este bochorno atormentado que nubla el respirar. Pero el día no lo sabía, yo sí aunque nunca se lo dije, por si se le olvidaba. Por si se le olvidaba al día y a la vida, esta vida que siempre parece que nos da menos de lo que quita, pues te va entregando un día tras otro de a poco y luego de pronto un año entero se lleva. Cumplo treinta y aparecieron casi sin darme cuenta otros tres. Quedan diez euros con cuarenta en mi cuenta corriente y ocho puntos en mi carné. Canas en la barba, calvície déjame. Llamadas pendientes, algunos trofeos, banderas blancas, ilusiones cumplidas, muchas derrotas y decepciones. Cuando de pequeño me imaginaba con esta edad siempre tenía un coche más grande, un sueldo mejor y llevaba corbata porque todavía no sabía lo incómodas que son. 

Tengo el estribillo pero me falta el resto de la canción, a lo mejor el año que viene:

Llevaba impreso en la mirada un "ojalá",
un "no me fío", un "ya he querido y nunca más".
Un adiós triste, un "ahí te quedas",un "y no vuelvas",
un "qué más da".

sábado, 5 de mayo de 2012

Provocado por las señales

A veces recibes señales por distintas vías que te indican algo en concreto: una ciudad, una persona, una canción. En mi caso, esta vez las señales me han llevado a una canción: "Famous Blue Raincoat" de Leonard Cohen y mis guías han sido Carlos Castán -la cita en su libro "Papeles dispersos"- y una chica que la escogió en un programa de Radio 3. El libro fue publicado en 2009 pero yo no me enteré y lo estoy leyendo a ratos estos días, escuché la canción mientras esperaba en el aeropuerto, en un programa que apenas sigo. Seguramente la había oído antes porque la melodía me resulta muy familiar pero nunca me había percatado de la historia que cuenta. Una canción perfecta para escuchar una y otra vez en esta tarde gris tras una siesta que duró tres canciones y media de un disco de Rosa Cedrón.