domingo, 8 de febrero de 2015
Provocado por la envidia
Anoche en la gala de los premios Goya hubo películas cuya trama se desarrolla en Andalucía, actores andaluces, directores andaluces, cantantes andaluces, premios a banda sonora compuesta por un andaluz y al documental sobre un músico andaluz (un tal Paco de Lucía), humoristas andaluces, premio Goya de honor a un andaluz y parece que tanto acento y tanta gracia a alguno se le atragantó. Fueron varios los tuiteros que señalaban la presencia excesiva de andaluces.
Hoy estoy viendo para martirio de mis vecinos el DVD de "Dos pájaros de un tiro" y en él Sabina habla de Serrat en un momento del concierto como un "catalán de Madrid", me gusta esa definición, me adueño de ella y me la aplico porque llegué a Madrid diez años después de desear vivir en ella. Hace poco volví a ver a Sabina en el mismo recinto en el que está grabado el DVD (el Palacio de Los Deportes de Madrid o como se llame ahora) con motivo de la gira "500 noches para una crisis" y creo que ese disco, "19 días y 500 noches", fue en cierto modo el punto a partir del cual los cantantes andaluces (los que no cantaban flamenco ni copla) dejaron en algunos casos de camuflar su acento como si se avergonzaran de su habla; ese disco creo que supuso un "hablo así y estos son los ritmos que llevo oyendo toda la vida".
Yo tuve la suerte de crecer en un barrio con profusa presencia de andaluces, extremeños y castellanos en el que oía hablar a las señoras en gallego cuando caminaba por la calle (posiblemente era lo único bueno del barrio) pero comprendo que no todo el mundo la habrá tenido y puede que no tenga muy interiorizado el concepto del respeto a la diversidad ni la riqueza cultural que supone.
La envidia sigue siendo el deporte nacional, lo peor es que ahora se suma a la ignorancia y la imperiosa necesidad de ser el más cool del patio de colegio que es Twitter. Y lo que mola es decir que la gala es larga (como si la de los Oscar fuera corta) y que Álex O'Doherty aburrió a las ovejas y que de dónde han salido Alfonso Sánchez y Alberto López (seguramente los que se lo preguntaban no habrán visto "El Mundo Es Nuestro", una de las mejores comedias de los últimos años, ni habrán oído hablar de una obra de teatro llamada "Patente de Corso" hecha a partir de los artículos de Arturo Pérez-Reverte). Y que a mí no me gusta el cine español (paradójicamente suele decirlo gente que presume de ser más español que nadie, de los que se ponen pulseritas y polos con la bandera de España aunque luego no paguen el IVA y se lleven la pasta a Andorra en cuanto pueden) y no les gustan porque dicen que no se entienden los diálogos bien y las películas son cutres (no tienen en cuenta que el sonido que están comparando es el de un estudio de doblaje con el grabado en directo ni la diferencia de presupuesto) y se tragan sin someter al mismo sentido crítico estricto cualquier bazofia de Hollywood.
Pues nada, que yo también tengo envidia, me gustaría tener la mitad de gracia de Dani Rovira y un poquito del talento de Álex O'Doherty. Y me gustó la gala en general. Y "La Búsqueda", "La Isla Mínima", "El Niño", "Ocho Apellidos Vascos", "Todos Están Muertos" y "Magical Girl" también me han gustado.
lunes, 2 de febrero de 2015
Provocado por los nombres de las cosas
En Sevilla hay una relojería que se llama "El taller del tiempo". Me parece una preciosidad de nombre en general y para una relojería en particular. Juan Pablo Silvestre dice que los nombres son importantes, que no es lo mismo llamarse Pepe que Arístides, que no puede afectarte igual que te llames Paco que Pancracio o Eurico. Eso los artistas lo tienen muy claro y se lo cambian sin problema si no les gusta o no les parece muy comercial el suyo. Y en otros países tampoco es tan raro hacerlo sin necesidad de ser artista.
Hay discos de los años noventa que me sigo tragando enteros: alguno de Nirvana, Green Day, Lauryn Hill, Norah Jones. Su nombre, el nombre de todos estos artistas o grupos es bastante representativo en todos los casos por lo que quieren mostrar u ocultar con ellos, según el caso.
Jero Romero suele empezar sus conciertos últimamente cantando "También" en la que dice "un solo nombre que nombre todo lo que llegues a ver" y recuerdo "Nuestros Nombres" de Héroes del Silencio y aquella paradoja que señalaba el Subcomandante Marcos y cantara Pedro Guerra: "para que nos nombraran nos negamos el nombre". Pues eso, que los nombres son importantes o sea que mucho cuidadito con ellos.
sábado, 24 de enero de 2015
Provocado por "Mientras te desvistes" de El Poeta Cuántico
Cuando uno busca y/o encuentra una letra
que no sea “Ave María, ¿cuándo serás mía?” o “Tú y yo, alé alé alé!” lo agradece. Por eso se agradecen discos así. Voy a destacar lo que más me gusta de cada canción, podría glosar el disco de otra forma pero ésta me parece la más ordenada. No es una crítica objetiva ni pretende serlo.
1.- "Ahora sé que no vienes". Ortodoxa rima en la que este guitarrista que canta demuestra que además escribe como los ángeles. "Se contraen los arcenes", "adelgaza este poema" y todo así.
2.- "Mírame". La letra es típica rutina de cantautor: explora soledades y oportunidades perdidas. De esta canción destaco la muy pegadiza y muy currada música.
3.- "Es el fin". Reflexión sobre las paradojas y laberintos de las relaciones, una balada de las que piden pañuelos a mano; para escuchar sentado en un rincón, en el suelo si es posible, con las piernas abrazadas, lo que viene siendo posición fetal. Cantada por Maria Josep Obis parece mucho más bonita todavía.
4.- "Sólo Soy Yo". Con un inicio y un bajo pedroguerrista, alma jazzística y coros souleros. Arreglos casi de Big Band, saliéndose de su "zona de confort" (¡qué rabia me da esta expresión que ahora usa todo el mundo!).
5.- "Carta de Odio". Un odio "on the rocks" que se pregunta sosegado al tiempo que perplejo cuándo acabará al comprobar su tal vez excesiva duración, sabedor de que el amor acaba y como su opuesto colige que también algún día llegará él a su fin. ¿Se puede hacer una balada de odio? Sí, se puede y el resultado se parece a Roberto Carlos enfadado o algo así. Esto, permítanme la hipérbole, me parece de lo mejor que se ha cantado en los últimos años: "Pero el odio que te tengo nace de una herida extraña y por odiarse a sí misma no hay manera de curarla". El arreglo, sencillo en apariencia y con muy buen gusto. ¿Se nota mucho que es mi preferida?
6.- "Juguete Del Deseo". Medio ranchera, como si Maria Dolores Pradera cantara una de Sabina. "¿Qué fue lo que pensaste que no hiciste?". Me encanta cómo dice lo de "es mejor, digo yo".
7.- "Adiós Cinematográfico". ¿Se ha pasado el Poeta Cuántico al soul? No le hace ascos a nada el tío. Guión cinematográfico cantado. Como si no tuviera pasta para hacer la peli y se conformara escribiendo la canción. La paradoja es que la canción tiene videoclip o sea que al final es casi película también, si es que al final la cabra tira al monte.
8.- "Al Lado Del Mar". Parece la banda sonora de una de Disney ("La Sirenita" o "Buscando a Nemo", por ejemplo) pero no lo es, no se asusten. Una delicia pop, sería una muy digna canción del verano "chu-ru-chu".
9.- "De Lo Que No Tengo". Rumba que ahonda en las "parajodas" del amor y sus sucedáneos. De lo que das y de lo que te piden, de lo que se espera de ti según los cánones que marcan las comedias románticas (¡cuánto daño han hecho!), de "preparar la huida" de tapadillo mientras tanto, de todo eso va el tema.
10.- "Conmoción Imprevista". Creo que fue la primera canción del nuevo disco que nos adelantó en un youtubazo. A ratos como si Javier Krahe hiciera una canción de autoayuda y a ratos no. Inquietante descripción de sí mismo, demasiada vanidad como para tomar en serio a este "vampiro con pase de día".
11.- "Ya Lo Sé". Es posible que sea por varios motivos la canción más bonita del disco. El diálogo final entre Judit Neddermann y Juan Luis, por ejemplo. Judit, como decía en su día Teo Sánchez acerca de Estrella Morente, lo tiene todo y seguro que hay gente que eso no se lo perdonará nunca (si es que hay alguien que no reconozca lo maravillosamente bien que canta esta chica).
12.- "2012 Fue Un Buen Año". Precioso instrumental heredero de Tino Di Geraldo, Carles Benavent y Jorge Pardo (por mantener el nivel hiperbólico...).
Ya están todas más o menos desnudas. Pues dentro de 24 horas, mañana día 25 de enero toca en la Nova Jazz Cava de Terrassa a eso de las ocho de la tarde y salvo causa de fuerza mayor o pereza extrema, si viven ustedes en un radio razonable alrededor de Egara City, vale la pena acercarse a ver cómo se desenvuelven el poeta y sus cómplices en directo.
6.- "Juguete Del Deseo". Medio ranchera, como si Maria Dolores Pradera cantara una de Sabina. "¿Qué fue lo que pensaste que no hiciste?". Me encanta cómo dice lo de "es mejor, digo yo".
7.- "Adiós Cinematográfico". ¿Se ha pasado el Poeta Cuántico al soul? No le hace ascos a nada el tío. Guión cinematográfico cantado. Como si no tuviera pasta para hacer la peli y se conformara escribiendo la canción. La paradoja es que la canción tiene videoclip o sea que al final es casi película también, si es que al final la cabra tira al monte.
8.- "Al Lado Del Mar". Parece la banda sonora de una de Disney ("La Sirenita" o "Buscando a Nemo", por ejemplo) pero no lo es, no se asusten. Una delicia pop, sería una muy digna canción del verano "chu-ru-chu".
9.- "De Lo Que No Tengo". Rumba que ahonda en las "parajodas" del amor y sus sucedáneos. De lo que das y de lo que te piden, de lo que se espera de ti según los cánones que marcan las comedias románticas (¡cuánto daño han hecho!), de "preparar la huida" de tapadillo mientras tanto, de todo eso va el tema.
10.- "Conmoción Imprevista". Creo que fue la primera canción del nuevo disco que nos adelantó en un youtubazo. A ratos como si Javier Krahe hiciera una canción de autoayuda y a ratos no. Inquietante descripción de sí mismo, demasiada vanidad como para tomar en serio a este "vampiro con pase de día".
11.- "Ya Lo Sé". Es posible que sea por varios motivos la canción más bonita del disco. El diálogo final entre Judit Neddermann y Juan Luis, por ejemplo. Judit, como decía en su día Teo Sánchez acerca de Estrella Morente, lo tiene todo y seguro que hay gente que eso no se lo perdonará nunca (si es que hay alguien que no reconozca lo maravillosamente bien que canta esta chica).
12.- "2012 Fue Un Buen Año". Precioso instrumental heredero de Tino Di Geraldo, Carles Benavent y Jorge Pardo (por mantener el nivel hiperbólico...).
Ya están todas más o menos desnudas. Pues dentro de 24 horas, mañana día 25 de enero toca en la Nova Jazz Cava de Terrassa a eso de las ocho de la tarde y salvo causa de fuerza mayor o pereza extrema, si viven ustedes en un radio razonable alrededor de Egara City, vale la pena acercarse a ver cómo se desenvuelven el poeta y sus cómplices en directo.
viernes, 16 de enero de 2015
Provocado por las comunidades de vecinos
LA PUERTA
- ¡Mamá! La puerta no se abre.
- ¿Empujado bien? Espera que
vuelvo apretar interfono. ¿Ahora? ¿Ya abrir?
- No, no puedo abrir.
- Ahora bajo. No muevas.
- ¿Qué te pasa Rachid? ¿No
tienes llaves? ¿No está tu madre en casa?
- Sí señora, mi madre está pero
no se abre la puerta desde el telefonillo.
- A ver, déjame guapo, voy a
probar con mi llave. Pues nada, que no gira. Pues estamos buenos… Seguro que
han sido los borrachos del segundo, estos sudacas habrán llegado a las tantas
como una cuba y se les habrá roto la llave dentro de la cerradura. A ver,
déjame mirar. Pues no se ve nada dentro. ¡Qué raro!
- Mire, mi madre ya ha bajado.
- Bueno, pues ella nos abre
desde dentro y arreglao.
- ¡Hola! No abrir. Botón verde
y no abrir. No ruido tampoco. No ruido. No abrir.
- Abre el cristal que no te
oigo salá. ¿Que no hace ruido? Se habrá jodío el cable y no hará
contacto. Pues hoy he salido de casa sin el móvil. Si no tienes la llave
aquí, ¿puedes subir a buscarla o llamar
a algún vecino para que pruebe con su llave por dentro? ¿O llamar a un
cerrajero?
- ¿A qué vecino yo llamar?
- Pues no sé, a ver, déjame
pensar, alguien apañao que pueda estar en casa a estas horas... Prueba
con el del cuarto primera, ¿o es cuarto segunda? ¡Será posible! Llevo treinta
años viviendo aquí y no soy capaz de aprenderme en qué piso vive cada uno.
Prueba con todos los del cuarto, alguien habrá.
- ¿Qué pasa? ¿No pueden entrar?
- Ni tú vas a poder salir me
temo. ¿Tienes llaves nena?
- No hace ruido, este botón no
funciona. No, no tengo llaves. Yo es que no vivo aquí, soy amiga de la vecina
del segundo y he venido a que me diera un masaje porque estoy fatal de las
cervicales por el estrés y tal. Pues yo tengo que salir…
- ¡Mira ésta! Y nosotros que
entrar.
- No lo entiende, es que hoy es
mi último día en el trabajo y no me gustaría llegar tarde. Bueno, tarde ya
llego, me gustaría llegar a secas.
- Ya, claro. Y a mí me gustaría
ver la novela y a este paso hoy me la pierdo. ¿Tienes móvil? Anda, llama a un
cerrajero, que la madre del chico ha ido a buscar a algún vecino pero por lo
que está tardando parece que no encuentra a nadie que esté por la labor de
bajar a echarnos una mano.
- ¿Qué pasa Fátima?
- Puerta rota, no entrar no
salir.
- ¿Qué? ¡Mi hija!, ¡la puerta!,
¡la boda!
- ¡Fernanda! ¿Tú tienes llaves?
¿Qué te pasa? ¡Fernanda, no corras que los escalones son muy traicioneros! ¡Qué
pronto tiene esta mujer!
- ¿Qué hacéis?
- Pues que no se puede entrar y
la chica que tiene Pilar para que la ayude no puede meter la compra y aquí nos
tienes, hemos llamado
por el interfono a Pilar para que bajase una bolsa de plástico y vamos traspasando
los productos de una bolsa a la otra a través de la ventanita esta como si fuéramos bobos.
- Verá señora yo me tengo que
ir ya.
- Que sí, que tú te tienes que
ir ya hija pero anda, coge las cebollas, que es un momento y entre todos no
tardamos nada.
- Es que me tengo que ir
ahorita.
- Que sí, que sí, ahorita,
ahorita mismo pero tú pasa las latas de atún antes, venga, que ya acabamos.
- ¡Hola!
- ¡Hola!
- ¿No entran?
- Ya nos gustaría. Tú eres el
novio de Ana, la hija de Fernanda, ¿verdad?
- Sí, ¿por qué no pueden entran?
- Nada, la puerta, que no abre.
Por cierto, ¿no os ibais a casar por estos días?
- Sí, hoy concretamente. Ahora entiendo el retraso, ahí baja Ana.
- Y yo cómo se ha puesto
Fernanda hace un rato.
- ¿Qué pasa? ¿No hay manera de
abrir la puta puerta? ¿Y tú qué haces aquí? ¿No sabes que da mala suerte ver a
la novia antes de la boda?, sale en todas las pelis.
- El cura se impacienta por
momentos.
- ¡Que le den por culo al cura!
Tendrías que preocuparte por mí y por nuestros invitados, ¿has llamado al
restaurante para decirles que a las tres no llegamos ni hartos de cristal?
- Ana, tenemos que hablar.
- Cari, no me gusta nada esa
frase, ¡eh! Me da muy mal rollito.
- Lo siento, de verdad que lo
siento pero acabo de darme cuenta de que esta puerta es como una metáfora, una
especie de metáfora de nuestra relación.
- Cari, no me jodas.
- ¿No lo ves? Estamos igual: yo
a un lado, con mis objetivos, mis preocupaciones, ocupándome de todo y tú al otro,
siempre con tus historias, en tu cuento y no sales de ahí. Tus problemas nunca
te dejan salir de ese laberinto y estás ahí encerrada todo el día, dándole
vueltas a lo mismo y hay algo en ti que no te deja avanzar.
- Cari, me cago en tu puta madre,
de verdad… No tenías otro momento, ¿no? Tenías que comerte la puta olla justo
ahora y mandarme a la mierda aquí, ¿verdad? Estarás orgulloso. No tienes ni los
huevos de dejarme en el altar siquiera.
- Ódiame Ana, ódiame como dice
la canción: “que tan sólo se odia lo querido”.
- Mira cari, me cago en ti, en
Bunbury y en Julio Jaramillo. ¡Imbécil!
- ¿Qué pasa?
- Buenas tardes señora
Angustias. Pues nada, que estamos encerrados. La puerta de la leche que no se
quiere abrir.
- ¡Vaya hija! Hoy que me había
animado a salir a la calle. Llevaba casi un mes sin salir de casa y para un día
que me armo de valor.
- Valor, valor es lo que le
falta al novio de ésta, ¡menudo pelmazo!
- ¿Cómo dice?
- Nada Angustias, nada, cosas
nuestras. Mira Ana, casi mejor que lo hayáis dejado porque no es por nada pero
vaya plasta de tío, no puedo con estos teóricos de las relaciones, me dan un
sueño atroz. Coelho, Bucay, Riso, Goleman y toda esa tropa, hatajo de jetas y
cantamañanas. Dos guantás les daba yo
a cada uno de ellos y se les quitaba la tontería rápido.
- Bueno, pues si no se puede
salir yo me vuelvo a casa.
- Sí, sí, vuelva tranquila, no
vaya a ser que coja frío y se acatarre, que luego la tenemos que llevar al
médico nosotros.
- ¿Y a ti qué te pasa? ¿Has
llamado al cerrajero ya?
- Sí, he llamado hace rato,
pero no lo coge nadie ni salta el contestador ni nada. Que me han llamado del
trabajo, dicen que han llevado crusanitos y todo para despedirme, con lo
que zampan seguro que no queda ninguno cuando llegue.
- No creo que te pierdas nada
nena, que serán del Mercadona los crusanitos, ¡eh! A ver si te crees que van a llevarlos de panadería,
que estamos en crisis. Además si es tu último día tampoco es tan grave, ¿no?
Peor sería que fuera el primero, digo yo.
- Claro mujer pero siempre está
bien dejar un buen recuerdo, nunca se sabe.
- Mira el novio de ésta qué
recuerdo le ha dejado. Con la puerta en las narices le ha dado, bueno, es un
decir porque ni eso. Anda mona, vuelve a llamar al
cerrajero que tengo las piernas cocías
ya de estar aquí esperando.
- ¿No se puede salir?
- No.
- ¡Uy qué miedo! ¿Y si hay un
incendio? ¿Y si a algún vecino le da un infarto justo ahora? ¿Cómo salimos de
aquí? Voy a llamar a mi hija que a mí estas cosas me ponen muy nerviosa.
- Llámela, a ver si conoce a
algún cerrajero que esté disponible por la zona.
- ¡Marina! Sí, soy la mami.
Mira, que tenía que ir al médico a buscar unas recetas y me he encontrado que
la puerta se ha muerto. No, no, Álvaro Lapuerta no, yo creo que ese vive
todavía. Digo la puerta del portal, la de la calle. ¿No conocerás a un
cerrajero por aquí? ¿No? Pues nada, no te molesto más hija. Besitos.
- ¿Qué dice la otra de Álvaro
Lapuerta?
- Es que mi hija es periodista
y claro, está muy sumergida en la actualidad política, ¿sabe?
- Claro, es lo que tiene.
- Pues me van a cerrar el ambulatorio
a este paso.
- ¡Mamá! Tengo que hacer los
deberes. No me va a dar tiempo.
- Mira qué responsable nos ha
salido Rachid, siéntate ahí en el banco y empieza a hacerlos majo, que esto va
para largo…
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Idea original de Mª Rosa Frías González. Si tuviera actores que lo interpretaran y se hubiera rodado sería un cortometraje, así son sólo diálogos.
lunes, 12 de enero de 2015
Provocado por Jimmy Fallon y Nicole Kidman
Hacía mucho tiempo que no me reía tanto con una entrevista (entrevista/encerrona en este caso). Aunque lo hubieran ensayado no les habría salido mejor. Me parecen prodigiosos tanto la realización como las intervenciones del grupo The Roots en algunos momentos.
Ya había visto en YouTube algunas imitaciones y parodias de Jimmy Fallon hace un tiempo y me había parecido un genio (lo que a Buenamente le gustaría hacer) pero los reflejos que demostró ese día y el sentido del humor (aplicado a sí mismo, que siempre es mucho más difícil que aplicárselo a los demás) son espectaculares.
A estas alturas el vídeo se ha reproducido 18 millones de veces pero por si alguien no lo ha visto todavía:
http://youtu.be/qtsNbxgPngA
sábado, 6 de diciembre de 2014
Provocado por The Good Wife
¿Por qué estoy tan enganchado a The Good Wife? Me lo pregunté cuando ya me había tragado casi sin darme cuenta tres temporadas. Por aquel entonces ya había alcanzado varias veces el nivel de enganche Breaking Bad, consistente en limitar tus actividades diarias a tres: comer, ver la serie y dormir.
Mi respuesta a esa pregunta que me he hecho varias veces desde que empecé a ver la serie ha ido evolucionando igual que lo ha hecho la serie misma. Lo que me enganchó al principio fue el ritmo trepidante y el montaje magistral y el guión. The Good Wife te recuerda desde el primer capítulo a dos cosas: Ally McBeal y el caso de la becaria de Clinton (lo que Nacho Cano llamó en su día el asunto más famoso del mundo después de Jesucristo). Hay guiños a las dos cosas.
Da la impresión de que la serie ha ido tomándose en serio a sí misma, ha ido abandonando poco a poco la sobriedad aparente y la modestia inicial para mostrar su intención de convertirse en una de las grandes series de la década mediante el creciente protagonismo otorgado por ejemplo a la música y creo que esto merece una mención especial: el uso de los ruidos, los silencios y la música se ha ido convirtiendo en una seña de identidad de la serie. La sintonía de The Good Wife, limitada a tres o cuatro notas musicales, se muestra tras unos minutos de introducción al capítulo sobre unas fotos de la protagonista en blanco y negro con una estética que recuerda a las fotos impresas en revistas. Ignoro si hay precedentes de series que hayan llegado a suprimir su sintonía en varios capítulos si la emoción precedente lo requería.
La serie te sigue enganchando por los guiones, la evolución de los personajes, la aparición-rescate de actores como Michael J. Fox, Kyle MacLachlan (Twin Peaks, Blue Velvet) Mathew Goode (Match Point), Jill Hennessy (Crossing Jordan), Pam Grier (Jackie Brown), Dylan Baker (Happiness) o Amanda Peet (Falsas Apariencias). Estoy terminando la quinta temporada y creo que vería sin cansarme veinte temporadas más si las hubiera.
viernes, 17 de octubre de 2014
Provocado por Los Pájaros
Estoy viendo estos días varias películas de Alfred Hitchcock, no voy a ponerme a glosar aquí sus virtudes como director porque todo el mundo las conoce (y quien no las conozca ya está tardando).
La banda sonora de "Los Pájaros" carece casi por completo de música. No hay música en los títulos de crédito del principio ni en los del final (de hecho no hay final, no hay rótulo de "The End" como tal), sólo graznidos (unos auténticos y sintetizados otros) a excepción de una canción tradicional infantil que cantan los niños en clase mientras se amontonan en el patio de la escuela los cuervos y del "Arabesque" de Claude Debussy que interpreta Tippi Hedren al piano (ignoro si realmente toca ella o sólo lo simula) y es este tema el motivo de la presente entrada. Porque me sonaba mucho y no sabía de qué. Y a los pocos segundos me acordé: era la sintonía de Planeta Imaginario:
https://www.youtube.com/watch?v=6hWfpHVLnWI
Flipante versión de Isao Tomita para abrir un programa de los de esa televisión pública que tanto añoramos y que se parece tan poco a la actual.
Gracias al siguiente blog por chivarme el título de la canción:
http://paraquenomeolvide2.blogspot.com.es/2013/12/arabesco-que-suena-terror-puro.html
La banda sonora de "Los Pájaros" carece casi por completo de música. No hay música en los títulos de crédito del principio ni en los del final (de hecho no hay final, no hay rótulo de "The End" como tal), sólo graznidos (unos auténticos y sintetizados otros) a excepción de una canción tradicional infantil que cantan los niños en clase mientras se amontonan en el patio de la escuela los cuervos y del "Arabesque" de Claude Debussy que interpreta Tippi Hedren al piano (ignoro si realmente toca ella o sólo lo simula) y es este tema el motivo de la presente entrada. Porque me sonaba mucho y no sabía de qué. Y a los pocos segundos me acordé: era la sintonía de Planeta Imaginario:
https://www.youtube.com/watch?v=6hWfpHVLnWI
Flipante versión de Isao Tomita para abrir un programa de los de esa televisión pública que tanto añoramos y que se parece tan poco a la actual.
Gracias al siguiente blog por chivarme el título de la canción:
http://paraquenomeolvide2.blogspot.com.es/2013/12/arabesco-que-suena-terror-puro.html
domingo, 7 de septiembre de 2014
Provocado por Treme
Tengo ese sentimiento de pérdida, esa pena que te entra cuando acabas de ver una serie que te hubiera gustado que durase diez o doce temporadas más, esa envidia de los canales yanquis (de HBO especialmente) por tener la capacidad de producir series tan bonitas y tan bien hechas. Como cuando acabas de ver Los Soprano y sueñas con Tony saliendo por la mañana a buscar el periódico mirando de reojo. Al principio devoras los capítulos, ves dos o tres al día pero cuando te acercas al final de la serie bajas el ritmo porque quieres alargar ese placer visual y sonoro que supone el ver una serie hecha con buen gusto, con cariño y tiempo y medios.
Podríamos copiar la idea y hacer una parecida por aquí que hablase de la música gallega por ejemplo o del flamenco o de lo que fuera pero algo así, algo opuesto a lo que se dedican a hacer las cadenas privadas por aquí. Podríamos, pero nadie lo hace.
Podríamos copiar la idea y hacer una parecida por aquí que hablase de la música gallega por ejemplo o del flamenco o de lo que fuera pero algo así, algo opuesto a lo que se dedican a hacer las cadenas privadas por aquí. Podríamos, pero nadie lo hace.
miércoles, 2 de julio de 2014
Provocado por los sueños recurrentes
A lo mejor hacía veinte años que no soñaba con ella y en una semana ha aparecido dos veces en mis pesadillas (el primer sueño sin duda lo fue, del segundo no recuerdo mucho pero creo que fue un poco más placentero). Hace casi veinte años pensaba en ella todos los días y antes de dormirme seguramente era su rostro la última imagen que tenía en mente. Y pienso en cómo sería quedar algún día para tomar un café los dos, algo que creo que nunca hicimos hace veinte años. Ella me contaría las cosas que yo sé que le han pasado o a lo mejor no, si no le apetece no y yo tampoco sacaría esos temas delicados, o puede que sí.
Recuerdo que una vez escribí en Sant Jordi algo pensando en ella y Assumpta, nuestra profesora de inglés -y la mejor profesora en general que he tenido en mi vida-, dijo después de que se supiera que yo había ganado un premio, el segundo creo recordar, que se había emocionado leyéndolo. Yo no me lo creí pero atando cabos es posible que fuera muy evidente lo mío: la corrección simultánea de las dos libretas -la suya y la mía- de los deberes el día en el que ella hizo campana para ir a ver cómo entrenaba el Barça estando yo sentado en primera fila justo delante de Assumpta o cuando nos pilló sentados en el suelo de un pasillo poco concurrido del colegio (ahora mismo sería incapaz de encontrarlo) repasando a última hora para un examen, de hecho exclamó "¡os pillé!". Todas esas cosas le habían puesto sobre aviso y supongo que mi historia confirmó sus sospechas y le pareció bonito.
Recuerdo muchas risas, muchos momentos que son refugios a los que volver de vez en cuando para resguardarse de la realidad presente. Los amores jamás correspondidos son los mejores porque no tienen oportunidad de decepcionarte y su recuerdo siempre es más agradecido.
lunes, 16 de junio de 2014
Provocado por Boardwalk Empire
La serie que más me ha gustado últimamente es Boardwalk Empire. Por la trama, la evolución de los personajes, los decorados, la iluminación, los travellings, el vestuario, los distintos acentos de los actores pero sobre todo por la música. Especialmente en la cuarta temporada las canciones adquieren un protagonismo tal que parecen un personaje más.
Uno ve las comedias (como Dos hombres y medio por ejemplo) con cierta predisposición a reírse pero no espera mucho más que sonrisas cuando está delante de un dramón mafioso y sin embargo hay un momento impagable en esta serie: el alcalde de Atlantic City hace una declaración a las puertas del ayuntamiento (o el parlamento o el edificio oficial que fuese), con la correspondiente nube de periodistas colocados ante él en semicírculo en las escaleras, para dejar claro que quien manda en la ciudad es él. Ante tal afirmación, a todas luces falsa puesto que todo el mundo sabe que él es una marioneta de Nucky Thompson (el mafioso que controla el casino, el contrabando de alcohol y otros negocios oscuros), los periodistas empiezan a reírse a carcajadas tras un par de segundos magistrales de silencio que permiten que sea el espectador el que empiece a reírse también y se una a ellos en el reconocimiento de la patraña que intenta venderles el alcalde.
Uno ve las comedias (como Dos hombres y medio por ejemplo) con cierta predisposición a reírse pero no espera mucho más que sonrisas cuando está delante de un dramón mafioso y sin embargo hay un momento impagable en esta serie: el alcalde de Atlantic City hace una declaración a las puertas del ayuntamiento (o el parlamento o el edificio oficial que fuese), con la correspondiente nube de periodistas colocados ante él en semicírculo en las escaleras, para dejar claro que quien manda en la ciudad es él. Ante tal afirmación, a todas luces falsa puesto que todo el mundo sabe que él es una marioneta de Nucky Thompson (el mafioso que controla el casino, el contrabando de alcohol y otros negocios oscuros), los periodistas empiezan a reírse a carcajadas tras un par de segundos magistrales de silencio que permiten que sea el espectador el que empiece a reírse también y se una a ellos en el reconocimiento de la patraña que intenta venderles el alcalde.
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