viernes, 13 de marzo de 2015

Provocado por Dallas - Memphis

Faltan más de dos meses y ya estoy emocionado. Sé qué ropa me voy a poner, qué zapatos, sé que llegaré pronto y merendaré en la panadería de la esquina una empanada de espinacas prefabricada porque no me habré tenido tiempo de comer nada. Sé que me gustará y que no tocará alguna de mis preferidas porque no puede cantar las ochenta canciones que más me gustan de él. Y sé que en cuanto salga del concierto buscaré una fecha que me cuadre para poder volver a ver ese acto de generosidad que supone por su parte el organizar actuaciones que dan la sensación de encerrarse en un salón con él para escuchar cómo siente ahora sus canciones, las que me han acompañado durante tantos años estudiando, viajando, bailando y llorando.

Es posible que la canción que más me haya obsesionado desde que escuché en la radio hace bastantes años ya "El sitio de mi recreo" de Antonio Vega sea "Dallas - Memphis". No sé cómo lo consigue pero Quique crea con una serie de imágenes, escenas y pensamientos una especie de refugio sonoro que te abraza, te da una palmada en la espalda, es una especie de consuelo triste, de digno abrigo de desolación.


Sí, son 256 veces las que ha sonado "Dallas - Memphis" en mi ordenador hasta hoy y aquí no se incluyen las que la he escuchado en CD, que serán otras cien por lo menos. Mi morro y yo hemos hecho una versión de la misma. Pido perdón por adelantado por el atrevimiento. ¡Y parecía fácil la canción! Pónganse a buscar rimas y ritmo en las palabras, inténtenlo y verán que de fácil no tiene nada. Yo lo he intentado, además de tener el morro de cambiarle la letra a la canción, lo comparto aquí con quien quiera leerla como si fuera una versión buena, todo un despropósito. Pero es que me hacía ilusión, casi tanta como el concierto del 29 de mayo en Galileo.


IBIZA - FORMENTERA


Los secretos duelen más que las mentiras.
Las lolitas hoy estrenan nuevas galas,
tiran besos que ayudan a olvidar
las malas caras.
  
La caliza hace aguas en la tierra.
Ejecutan las olas su partitura,
cierra el viento el bar de Can Rafalet  
despeinando la pena que cura.

Risas nuevas, coches caros.
Te puse alfombra roja y tú tacones.
Se fue dejando algunos cabos sueltos
el humo dorado del ferry.

Sus siluetas brillan más que lo que miras,
saldrías corriendo envuelto en llamas.
Sonríen abrazados llegando al puerto
los que se aman.

Luces raras, cuellos vueltos.
Habitación con baño compartido. 
Se fue dejando algunos cabos sueltos. 


Noches largas, versos huecos.
Cama de noventa y colchón de muelles.
Ibiza - Formentera, ojos cerrados.
El humo dorado del ferry.

El humo dorado del ferry.

sábado, 7 de marzo de 2015

Provocado por el miedo


Junto a la plaza de toros de Las Ventas, sobre el puente de la M-30 duermen diez o doce personas en fila india dentro de sacos de dormir, arropados con mantas, protegidos con cartones delimitando su zona con los carritos de la compra en los que trasladan sus enseres. En Pueblo Nuevo vive un hombre en su furgoneta, tiene un cartel pegado anunciando su situación e indicando a los amigos de lo ajeno que no hay nada de valor en su interior para que no se molesten en romper un cristal o forzar la cerradura. Al caer la tarde asaltan un cubo de basura cinco o seis personas repartiéndose las barras de pan que panaderías y supermercados cercanos han tirado. 

Las personas que duermen sobre el puente de la M-30 no tienen tienda de campaña aunque seguro que no les faltan motivos para estar indignados, sus gritos no son ni mudos ni de los otros, no tienen pancartas, no protestan aunque su presencia allí ya podría constituir una protesta en sí misma.

Es la España que no se recupera; ni el pasado, ni este año ni el que viene. La que hace tiempo que olvidó su número de la Seguridad Social, la que no aparece en las encuestas, la que no vota, a la que no le conceden préstamos ni subsidios porque ya no los pide.

¿Qué podemos esperar de una ministra que deja las políticas de empleo en manos de la Virgen del Rocío? Seguro que la Virgen se hizo ilusiones al recibir el correo electrónico que le enviara la ministra Báñez, pensaría Ro al ver el nombre de la remitente "¡coño, una compi de profesión!", se imaginaría la ingenua Ro que Fátima le iba a proponer que entre romería y romería organizasen un viajecito a Lourdes con Blablacar para hacer un milagrito de todo a cien y no perder la sana costumbre; a continuación imagínense la decepción al descubrir en el cuerpo del mensaje que la mundana petición de la ministra eran unos cientos de miles de puestos de trabajo, para recuperarse un poco en las encuestas más que nada. A eso hay que sumarle un ministro del Interior que condecora con la Medalla de Oro al Mérito Policial a Nuestra Señora María Santísima del Amor (¡tócate los cojones!). Y un ministro de educación y cultura (las minúsculas lo son a propósito) que nos obliga a reconocer nuestra incapacidad para alcanzar por nosotros mismos la felicidad por imperativo curricular. Este panorama tenemos, hermanos. La verdad es que sí que está difícil alcanzar así la felicidad y hasta el fin de mes, estirando el brazo andamos.

Canta El Cabrero en "Pastor De Nubes": 

El miedo me hizo rebelde
En vez de hacerme borrego
Pues eso.

viernes, 20 de febrero de 2015

Provocado por La2 Noticias


Cuando ya hemos desayunado, comido y cenado informativos, a una hora indeterminada entre las once de la noche y la una de la madrugada, algunos (seguramente bastantes más de los que aparecen en los índices de audiencia y esas cosas) vamos a por el postre a #La2N. Y a veces es un bombón y otras una manzanilla, un orujo o cualquier cosa que nos haga tragar las desgracias del día. Y vamos cada noche porque encontramos ahí cosas que no hemos visto en ningún otro sitio, noticias que para otros no lo son.   

¿Cuántas noticias recuerdas al cabo de un tiempo después de verlas? ¿Cuántas veces tienes la sensación de estar ante un reportaje que es una obra digna de mostrarse en cualquier museo de arte moderno? A veces parecen cortometrajes o son como videoclips, otras como pequeños documentales históricos. 

Es diferente lo que cuentan en La2 Noticias y cómo lo cuentan tanto Mara Torres como el resto de periodistas que trabajan cada pieza como si fueran artesanos y procuran que cada una de ellas sea única y tenga su toque personal. Sus características: la ironía a ratos, el tono sosegado siempre, lo que miran y con qué ojos miran (poniendo en práctica lo de "que te aproveche mirar lo que miras" que canta Sabina). ¿Cuántas presentadoras de informativos te cuentan las noticias como si fueran amigas tuyas que acabas de encontrarte en un bar al volver de un viaje y te estuvieran poniendo al día de todo lo ocurrido durante tu ausencia? ¿Cuántas presentadoras de informativos saltan la risa después de una pieza o se ponen a bailar cuando los focos se apagan y sólo se distingue su silueta tras la pieza final? ¿A cuántas presentadoras de informativos les dices a través del televisor "¡adiós guapa!" cuando ella se despide? Sí amigos, eso pasa. A lo mejor incluso le pasó a Felipe VI alguna vez.

domingo, 8 de febrero de 2015

Provocado por la envidia


Anoche en la gala de los premios Goya hubo películas cuya trama se desarrolla en Andalucía, actores andaluces, directores andaluces, cantantes andaluces, premios a banda sonora compuesta por un andaluz y al documental sobre un músico andaluz (un tal Paco de Lucía), humoristas andaluces, premio Goya de honor a un andaluz y parece que tanto acento y tanta gracia a alguno se le atragantó. Fueron varios los tuiteros que señalaban la presencia excesiva de andaluces.

Hoy estoy viendo para martirio de mis vecinos el DVD de "Dos pájaros de un tiro" y en él Sabina habla de Serrat en un momento del concierto como un "catalán de Madrid", me gusta esa definición, me adueño de ella y me la aplico porque llegué a Madrid diez años después de desear vivir en ella. Hace poco volví a ver a Sabina en el mismo recinto en el que está grabado el DVD (el Palacio de Los Deportes de Madrid o como se llame ahora) con motivo de la gira "500 noches para una crisis" y creo que ese disco, "19 días y 500 noches", fue en cierto modo el punto a partir del cual los cantantes andaluces (los que no cantaban flamenco ni copla) dejaron en algunos casos de camuflar su acento como si se avergonzaran de su habla; ese disco creo que supuso un "hablo así y estos son los ritmos que llevo oyendo toda la vida".

Yo tuve la suerte de crecer en un barrio con profusa presencia de andaluces, extremeños y castellanos en el que oía hablar a las señoras en gallego cuando caminaba por la calle (posiblemente era lo único bueno del barrio) pero comprendo que no todo el mundo la habrá tenido y puede que no tenga muy interiorizado el concepto del respeto a la diversidad ni la riqueza cultural que supone.

La envidia sigue siendo el deporte nacional, lo peor es que ahora se suma a la ignorancia y la imperiosa necesidad de ser el más cool del patio de colegio que es Twitter. Y lo que mola es decir que la gala es larga (como si la de los Oscar fuera corta) y que Álex O'Doherty aburrió a las ovejas y que de dónde han salido Alfonso Sánchez y Alberto López (seguramente los que se lo preguntaban no habrán visto "El Mundo Es Nuestro", una de las mejores comedias de los últimos años, ni habrán oído hablar de una obra de teatro llamada "Patente de Corso" hecha a partir de los artículos de Arturo Pérez-Reverte). Y que a mí no me gusta el cine español (paradójicamente suele decirlo gente que presume de ser más español que nadie, de los que se ponen pulseritas y polos con la bandera de España aunque luego no paguen el IVA y se lleven la pasta a Andorra en cuanto pueden) y no les gustan porque dicen que no se entienden los diálogos bien y las películas son cutres (no tienen en cuenta que el sonido que están comparando es el de un estudio de doblaje con el grabado en directo ni la diferencia de presupuesto) y se tragan sin someter al mismo sentido crítico estricto cualquier bazofia de Hollywood.

Pues nada, que yo también tengo envidia, me gustaría tener la mitad de gracia de Dani Rovira y un poquito del talento de Álex O'Doherty. Y me gustó la gala en general. Y "La Búsqueda", "La Isla Mínima", "El Niño", "Ocho Apellidos Vascos", "Todos Están Muertos" y "Magical Girl" también me han gustado.


lunes, 2 de febrero de 2015

Provocado por los nombres de las cosas


En Sevilla hay una relojería que se llama "El taller del tiempo". Me parece una preciosidad de nombre en general y para una relojería en particular. Juan Pablo Silvestre dice que los nombres son importantes, que no es lo mismo llamarse Pepe que Arístides, que no puede afectarte igual que te llames Paco que Pancracio o Eurico. Eso los artistas lo tienen muy claro y se lo cambian sin problema si no les gusta o no les parece muy comercial el suyo. Y en otros países tampoco es tan raro hacerlo sin necesidad de ser artista.

Hay discos de los años noventa que me sigo tragando enteros: alguno de Nirvana, Green Day, Lauryn Hill, Norah Jones. Su nombre, el nombre de todos estos artistas o grupos es bastante representativo en todos los casos por lo que quieren mostrar u ocultar con ellos, según el caso.

Jero Romero suele empezar sus conciertos últimamente cantando "También" en la que dice "un solo nombre que nombre todo lo que llegues a ver" y recuerdo "Nuestros Nombres" de Héroes del Silencio y aquella paradoja que señalaba el Subcomandante Marcos y cantara Pedro Guerra: "para que nos nombraran nos negamos el nombre". Pues eso, que los nombres son importantes o sea que mucho cuidadito con ellos.

sábado, 24 de enero de 2015

Provocado por "Mientras te desvistes" de El Poeta Cuántico


Cuando uno busca y/o encuentra una letra que no sea “Ave María, ¿cuándo serás mía?” o “Tú y yo, alé alé alé!” lo agradece. Por eso se agradecen discos así. Voy a destacar lo que más me gusta de cada canción, podría glosar el disco de otra forma pero ésta me parece la más ordenada. No es una crítica objetiva ni pretende serlo.

1.- "Ahora sé que no vienes". Ortodoxa rima en la que este guitarrista que canta demuestra que además escribe como los ángeles. "Se contraen los arcenes", "adelgaza este poema" y todo así.

2.- "Mírame". La letra es típica rutina de cantautor: explora soledades y oportunidades perdidas. De esta canción destaco la muy pegadiza y muy currada música.

3.- "Es el fin". Reflexión sobre las paradojas y laberintos de las relaciones, una balada de las que piden pañuelos a mano; para escuchar sentado en un rincón, en el suelo si es posible, con las piernas abrazadas, lo que viene siendo posición fetal. Cantada por Maria Josep Obis parece mucho más bonita todavía.

4.- "Sólo Soy Yo". Con un inicio y un bajo pedroguerrista, alma jazzística y coros souleros. Arreglos casi de Big Band, saliéndose de su "zona de confort" (¡qué rabia me da esta expresión que ahora usa todo el mundo!).

5.- "Carta de Odio". Un odio "on the rocks" que se pregunta sosegado al tiempo que perplejo cuándo acabará al comprobar su tal vez excesiva duración, sabedor de que el amor acaba y como su opuesto colige que también algún día llegará él a su fin. ¿Se puede hacer una balada de odio? Sí, se puede y el resultado se parece a Roberto Carlos enfadado o algo así. Esto, permítanme la hipérbole, me parece de lo mejor que se ha cantado en los últimos años: "Pero el odio que te tengo nace de una herida extraña y por odiarse a sí misma no hay manera de curarla". El arreglo, sencillo en apariencia y con muy buen gusto. ¿Se nota mucho que es mi preferida?

6.- "Juguete Del Deseo". Medio ranchera, como si Maria Dolores Pradera cantara una de Sabina. "¿Qué fue lo que pensaste que no hiciste?". Me encanta cómo dice lo de "es mejor, digo yo".

7.- "Adiós Cinematográfico". ¿Se ha pasado el Poeta Cuántico al soul? No le hace ascos a nada el tío. Guión cinematográfico cantado. Como si no tuviera pasta para hacer la peli y se conformara escribiendo la canción. La paradoja es que la canción tiene videoclip o sea que al final es casi película también, si es que al final la cabra tira al monte.

8.- "Al Lado Del Mar". Parece la banda sonora de una de Disney ("La Sirenita" o "Buscando a Nemo", por ejemplo) pero no lo es, no se asusten. Una delicia pop, sería una muy digna canción del verano "chu-ru-chu".

9.- "De Lo Que No Tengo". Rumba que ahonda en las "parajodas" del amor y sus sucedáneos. De lo que das y de lo que te piden, de lo que se espera de ti según los cánones que marcan las comedias románticas (¡cuánto daño han hecho!), de "preparar la huida" de tapadillo mientras tanto, de todo eso va el tema.

10.- "Conmoción Imprevista". Creo que fue la primera canción del nuevo disco que nos adelantó en un youtubazo. A ratos como si Javier Krahe hiciera una canción de autoayuda y a ratos no. Inquietante descripción de sí mismo, demasiada vanidad como para tomar en serio a este "vampiro con pase de día".

11.- "Ya Lo Sé". Es posible que sea por varios motivos la canción más bonita del disco. El diálogo final entre Judit Neddermann y Juan Luis, por ejemplo. Judit, como decía en su día Teo Sánchez acerca de Estrella Morente, lo tiene todo y seguro que hay gente que eso no se lo perdonará nunca (si es que hay alguien que no reconozca lo maravillosamente bien que canta esta chica).

12.- "2012 Fue Un Buen Año". Precioso instrumental heredero de Tino Di Geraldo, Carles Benavent y Jorge Pardo (por mantener el nivel hiperbólico...).


Ya están todas más o menos desnudas. Pues dentro de 24 horas, mañana día 25 de enero toca en la Nova Jazz Cava de Terrassa a eso de las ocho de la tarde y salvo causa de fuerza mayor o pereza extrema, si viven ustedes en un radio razonable alrededor de Egara City, vale la pena acercarse a ver cómo se desenvuelven el poeta y sus cómplices en directo.

viernes, 16 de enero de 2015

Provocado por las comunidades de vecinos

LA PUERTA



- ¡Mamá! La puerta no se abre.
-  ¿Empujado bien? Espera que vuelvo apretar interfono. ¿Ahora? ¿Ya abrir?
-  No, no puedo abrir.
-  Ahora bajo. No muevas.


-  ¿Qué te pasa Rachid? ¿No tienes llaves? ¿No está tu madre en casa?
-  Sí señora, mi madre está pero no se abre la puerta desde el telefonillo.
-  A ver, déjame guapo, voy a probar con mi llave. Pues nada, que no gira. Pues estamos buenos… Seguro que han sido los borrachos del segundo, estos sudacas habrán llegado a las tantas como una cuba y se les habrá roto la llave dentro de la cerradura. A ver, déjame mirar. Pues no se ve nada dentro. ¡Qué raro!
-  Mire, mi madre ya ha bajado.
-  Bueno, pues ella nos abre desde dentro y arreglao.


-  ¡Hola! No abrir. Botón verde y no abrir. No ruido tampoco. No ruido. No abrir.
-  Abre el cristal que no te oigo salá. ¿Que no hace ruido? Se habrá jodío el cable y no hará contacto. Pues hoy he salido de casa sin el móvil. Si no tienes la llave aquí,  ¿puedes subir a buscarla o llamar a algún vecino para que pruebe con su llave por dentro? ¿O llamar a un cerrajero?
-  ¿A qué vecino yo llamar?
-  Pues no sé, a ver, déjame pensar, alguien apañao que pueda estar en casa a estas horas... Prueba con el del cuarto primera, ¿o es cuarto segunda? ¡Será posible! Llevo treinta años viviendo aquí y no soy capaz de aprenderme en qué piso vive cada uno. Prueba con todos los del cuarto, alguien habrá.


- ¿Qué pasa? ¿No pueden entrar?
- Ni tú vas a poder salir me temo. ¿Tienes llaves nena?
- No hace ruido, este botón no funciona. No, no tengo llaves. Yo es que no vivo aquí, soy amiga de la vecina del segundo y he venido a que me diera un masaje porque estoy fatal de las cervicales por el estrés y tal. Pues yo tengo que salir… 
- ¡Mira ésta! Y nosotros que entrar.
-  No lo entiende, es que hoy es mi último día en el trabajo y no me gustaría llegar tarde. Bueno, tarde ya llego, me gustaría llegar a secas.
- Ya, claro. Y a mí me gustaría ver la novela y a este paso hoy me la pierdo. ¿Tienes móvil? Anda, llama a un cerrajero, que la madre del chico ha ido a buscar a algún vecino pero por lo que está tardando parece que no encuentra a nadie que esté por la labor de bajar a echarnos una mano.



- ¿Qué pasa Fátima?
Puerta rota, no entrar no salir.
- ¿Qué? ¡Mi hija!, ¡la puerta!, ¡la boda!
- ¡Fernanda! ¿Tú tienes llaves? ¿Qué te pasa? ¡Fernanda, no corras que los escalones son muy traicioneros! ¡Qué pronto tiene esta mujer!


- ¿Qué hacéis?
- Pues que no se puede entrar y la chica que tiene Pilar para que la ayude no puede meter la compra y aquí nos tienes, hemos llamado por el interfono a Pilar para que bajase una bolsa de plástico y vamos traspasando los productos de una bolsa a la otra a través de la ventanita esta como si fuéramos bobos.
- Verá señora yo me tengo que ir ya.
- Que sí, que tú te tienes que ir ya hija pero anda, coge las cebollas, que es un momento y entre todos no tardamos nada.
- Es que me tengo que ir ahorita.
- Que sí, que sí, ahorita, ahorita mismo pero tú pasa las latas de atún antes, venga, que ya acabamos.


- ¡Hola!
- ¡Hola!
- ¿No entran?
- Ya nos gustaría. Tú eres el novio de Ana, la hija de Fernanda, ¿verdad?
- Sí, ¿por qué no pueden entran?
- Nada, la puerta, que no abre. Por cierto, ¿no os ibais a casar por estos días?
- Sí, hoy concretamente. Ahora entiendo el retraso, ahí baja Ana.
- Y yo cómo se ha puesto Fernanda hace un rato.
- ¿Qué pasa? ¿No hay manera de abrir la puta puerta? ¿Y tú qué haces aquí? ¿No sabes que da mala suerte ver a la novia antes de la boda?, sale en todas las pelis.
- El cura se impacienta por momentos.
- ¡Que le den por culo al cura! Tendrías que preocuparte por mí y por nuestros invitados, ¿has llamado al restaurante para decirles que a las tres no llegamos ni hartos de cristal?
- Ana, tenemos que hablar.
- Cari, no me gusta nada esa frase, ¡eh! Me da muy mal rollito.
- Lo siento, de verdad que lo siento pero acabo de darme cuenta de que esta puerta es como una metáfora, una especie de metáfora de nuestra relación.
- Cari, no me jodas.
- ¿No lo ves? Estamos igual: yo a un lado, con mis objetivos, mis preocupaciones, ocupándome de todo y tú al otro, siempre con tus historias, en tu cuento y no sales de ahí. Tus problemas nunca te dejan salir de ese laberinto y estás ahí encerrada todo el día, dándole vueltas a lo mismo y hay algo en ti que no te deja avanzar.
- Cari, me cago en tu puta madre, de verdad… No tenías otro momento, ¿no? Tenías que comerte la puta olla justo ahora y mandarme a la mierda aquí, ¿verdad? Estarás orgulloso. No tienes ni los huevos de dejarme en el altar siquiera.
- Ódiame Ana, ódiame como dice la canción: “que tan sólo se odia lo querido”.
- Mira cari, me cago en ti, en Bunbury y en Julio Jaramillo. ¡Imbécil!


- ¿Qué pasa?
Buenas tardes señora Angustias. Pues nada, que estamos encerrados. La puerta de la leche que no se quiere abrir.
 - ¡Vaya hija! Hoy que me había animado a salir a la calle. Llevaba casi un mes sin salir de casa y para un día que me armo de valor.
- Valor, valor es lo que le falta al novio de ésta, ¡menudo pelmazo!
- ¿Cómo dice?
Nada Angustias, nada, cosas nuestras. Mira Ana, casi mejor que lo hayáis dejado porque no es por nada pero vaya plasta de tío, no puedo con estos teóricos de las relaciones, me dan un sueño atroz. Coelho, Bucay, Riso, Goleman y toda esa tropa, hatajo de jetas y cantamañanas. Dos guantás les daba yo a cada uno de ellos y se les quitaba la tontería rápido.
- Bueno, pues si no se puede salir yo me vuelvo a casa.
- Sí, sí, vuelva tranquila, no vaya a ser que coja frío y se acatarre, que luego la tenemos que llevar al médico nosotros. 


- ¿Y a ti qué te pasa? ¿Has llamado al cerrajero ya?
- Sí, he llamado hace rato, pero no lo coge nadie ni salta el contestador ni nada. Que me han llamado del trabajo, dicen que han llevado crusanitos y todo para despedirme, con lo que zampan seguro que no queda ninguno cuando llegue.
- No creo que te pierdas nada nena, que serán del Mercadona los crusanitos, ¡eh! A ver si te crees que van a llevarlos de panadería, que estamos en crisis. Además si es tu último día tampoco es tan grave, ¿no? Peor sería que fuera el primero, digo yo.
- Claro mujer pero siempre está bien dejar un buen recuerdo, nunca se sabe.
- Mira el novio de ésta qué recuerdo le ha dejado. Con la puerta en las narices le ha dado, bueno, es un decir porque ni eso. Anda mona, vuelve a llamar al cerrajero que tengo las piernas cocías ya de estar aquí esperando.


- ¿No se puede salir?
- No.
- ¡Uy qué miedo! ¿Y si hay un incendio? ¿Y si a algún vecino le da un infarto justo ahora? ¿Cómo salimos de aquí? Voy a llamar a mi hija que a mí estas cosas me ponen muy nerviosa.
-  Llámela, a ver si conoce a algún cerrajero que esté disponible por la zona.
- ¡Marina! Sí, soy la mami. Mira, que tenía que ir al médico a buscar unas recetas y me he encontrado que la puerta se ha muerto. No, no, Álvaro Lapuerta no, yo creo que ese vive todavía. Digo la puerta del portal, la de la calle. ¿No conocerás a un cerrajero por aquí? ¿No? Pues nada, no te molesto más hija. Besitos.
- ¿Qué dice la otra de Álvaro Lapuerta?
- Es que mi hija es periodista y claro, está muy sumergida en la actualidad política, ¿sabe?
- Claro, es lo que tiene.
- Pues me van a cerrar el ambulatorio a este paso.


- ¡Mamá! Tengo que hacer los deberes. No me va a dar tiempo.
- Mira qué responsable nos ha salido Rachid, siéntate ahí en el banco y empieza a hacerlos majo, que esto va para largo…

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Idea original de Mª Rosa Frías González. Si tuviera actores que lo interpretaran y se hubiera rodado sería un cortometraje, así son sólo diálogos.