miércoles, 22 de febrero de 2012

Provocado por la chica de Adventure



La Chica de Adventure


Ella había llegado un poco antes y ya estaba sentada esperando. Yo no me senté a su lado, subimos juntos en el ascensor, cruzamos las miradas en diagonal, amagamos una sonrisa. Al acabar nuestras respectivas entrevistas bajamos juntos de nuevo, esta vez no las amagamos. Antes de empujar la puerta giratoria del edificio de oficinas ya estábamos comentando la jugada.

La chica de Adventure es alta, delgada, rubia, ojos claros, elegante, tiene acento del sur pero no sé distinguir del sur de dónde. Descubro que es colombiana, llegada a Madrid desde Sevilla previo paso por Nueva York. Suma sal, gracias y picardías de ambas orillas. Tiene un cutis de photoshop, las pestañas largas y aires de marquesa. Cuando consigue despegar sus dedos de la blackberry, saca del bolso una bolsa de tela para cambiarse los zapatos en el vagón; está buscando piso, tiene programadas unas cuantas visitas, baja en Tribunal. Me desea suerte y yo que le vaya muy bien, sin besitos de despedida. Mejor.

La chica de Adventure se llama Mara o María o Mararía. Se llama como yo quiera porque nunca pregunté su nombre (ni ella el mío). Puede que venga a vivir a mi barrio, puede que vaya yo al suyo. No creo que nos volvamos a ver y no me importa (a ella tampoco). Señores de Adventure, no me contraten si no quieren, yo tropecé con lo mejor de su empresa: la chica de Adventure, que no trabaja en Adventure, todavía.

viernes, 27 de enero de 2012

Provocado por Rapimoto



Anoche una conductora de 21 años embistió a un motorista de 33 en Madrid. 


Ayer por la tarde acudí a un evento en el garAJE en el que el fundador de la marca de motos eléctricas BERECO presentaba su nuevo invento: un ciclomotor eléctrico plegable. Expuso que una de las aplicaciones de este vehículo podría ser la de utilizarse por unos conductores autónomos de forma que ofreciesen sus servicios como chóferes a domicilio.

La idea es simple pero a mí me parece brillante: 

1.- El conductor acude con su ciclomotor eléctrico plegable a la discoteca, casa, playa, polideportivo, hospital, descampado o cualquier lugar susceptible de reunir a personas que no estén en condiciones de conducir de vuelta a casa.   

2.- Guarda el ciclomotor en el maletero del coche de la persona que ha pedido el servicio y conduce en su coche hasta su casa.

3.- El conductor saca el ciclomotor del maletero del coche del cliente y vuelve al local que le haya avisado para llevar a otra persona a casa.



¿Cuánta gente estaría dispuesta a adquirir una moto eléctrica y convertirse en chófer durante algún fin de semana para sacarse un sobresueldo si las cuotas de autónomos fueran de 25 € al mes en lugar de 250? Yo por lo menos sí. 

¿Cuántos accidentes se evitarían así?

lunes, 16 de enero de 2012

Provocado por Paco Bastante

La dignidad del músico.

La tarde del 21 de junio de 1997 fui a l'Illa Diagonal. El metro falló y llegué tarde, Dover ya había empezado a tocar. Después de su actuación cantaba Hilario Camacho. El bajista de Hilario era un tipo alto, serio, que se quejaba a menudo de la pésima calidad de sonido y en un momento dado le dijo a Hilario "esto es una vergüenza", él asintió resignado y le hizo un gesto con las manos para que se tranquilizara. Yo estaba en primera fila, éramos cuatro gatos. Hilario acababa de publicar un disco en directo. El bajista era Paco Bastante.

El año pasado se cumplieron diez años del lanzamiento del disco de Quique González titulado "Salitre48" y Santiago Alcanda hizo un programa especial en Radio 3 en el que entrevistó a varios músicos y les invitó a cantar algunas de las canciones de ese disco. En ese programa me enteré de que la música de "La ciudad del viento" era obra de Paco Bastante y en esa entrevista dijo que él normalmente no hacía "guachi-guachis", que sólo participaba en las cosas que le parecían buenas y la letra de esa canción era una maravilla.

Algunos meses después cantó Olga Román en el Conde Duque y el bajista era de nuevo Paco Bastante, catorce años después volví a ver su elegante balanceo al acompañar la voz de Olga, el mismo gesto serio, el mismo pelo (pero esta vez cano). El sonido del Conde Duque también es mejorable. Esta vez el público era más numeroso.

A lo largo de todos estos años las cosas han cambiado un poco: Hilario no aguantó las injusticias, ahora las discográficas pretenden quedarse parte del dinero recaudado en los conciertos además del trozo más grande del pastel de la venta de los discos, los músicos tienen más opciones para darse a conocer y distribuir sus creaciones, pueden montarse un estudio en su casa por mucho menos dinero que antes. Lo que no tengo tan claro es que hayan ganado algo en cuanto a la dignidad y el respeto que reclaman. Para eso son necesarios cambios en las actitudes y parece que hacen falta más años.


martes, 10 de enero de 2012

Provocado por Grapefruit Moon

Closing Time es un disco de 1973. Es el primer disco de Tom Waits y creo que tiene bastante mérito conseguir esa atmósfera, crear estados de ánimo así a la primera. A este disco me llevaron las versiones que de "Martha" hizo Meat Loaf y la que hizo Brian Kennedy de "I hope that I don't fall in love with you". La Wikipedia me acaba de descubrir que The Eagles hicieron en su día una versión un poco edulcorada de Ol' 55.

Tom Waits ha ido construyéndose desde entonces al mismo tiempo que destruía su voz (y posiblemente su hígado y sus pulmones). Tiene cientos de buenas canciones y su originalidad a la hora de actuar es incuestionable, además es un tipo muy ocurrente.

Y como cuando te atrae un paisaje y al llegar al lugar descubres otras cosas que te interesan tanto o más que el paisaje, a mí me llevaron a este disco dos canciones que me gustaban y allí descubrí otra que tiene una de las melodías más bonitas que haya podido escuchar en mi vida: Grapefruit moon. Es una canción que te hace tener ganas de aprender a tocar el piano.



Hay muchas versiones en el youtube de este temazo, a mí me han gustado bastante estas dos:

http://www.youtube.com/watch?v=qRVsxCSwRJU&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=V2yrwu5eZ1Y&feature=related

martes, 6 de diciembre de 2011

Provocado por las Apps


Hay aplicaciones que te cambian la vida. No es una exageración. Los que no sufren del mal del despiste no saben lo que es pasarse días enteros buscando un número de teléfono en un trozo de papel guardado en el bolsillo de una chaqueta, una dirección de e-mail, el nombre de un disco apuntado en la esquina de alguna libreta... Todo eso se acabó gracias a Evernote (o cualquier otra aplicación que haga lo mismo y cuya existencia desconozca). Se acabó lo de apuntarse algo en un txt, grabarlo en un pendrive y luego pasarlo a un word, la nube está a punto de sustituir la frase "ya te pasaré las fotos" por "ya tienes acceso a la carpeta en la que se han colgado automáticamente las fotos" o algo así.  

Algunas aplicaciones convierten tu móvil en un sintetizador: Caustic

Otras en un lienzo: Sketch Book Mobile Express

También hay aplicaciones absurdas que imitan el sonido y las luces de una sirena de policía, o de una cacerolada, especialmente imaginativa la denominada "El cojín flatulento"; aunque de esto sabe muchísimo más que yo @ricardollavador. Como decían en una película cuyo título no recuerdo: "no hay nada más necesario que lo superfluo".  

Hay aplicaciones que son una obra de arte en sí mismas:

- El último disco de Bjork: Biophilia

- Este comic musical/película de animación: www.elcomicmusical.com

Por otra parte hay charlas que son una obra de arte en sí mismas. Tuve la suerte de ver en directo este espectáculo de ponencia y descubrir a este personaje con el que (sin saberlo) había coincidido la noche anterior en el concierto de Los Amigos Invisibles:


sábado, 15 de octubre de 2011

Provocado por el espíritu de Diálogos 3

El otro día entré en el centro cívico del barrio. No sabía que había concierto pero vi un grupo de gente en el patio trasero del edificio que alberga la biblioteca municipal, un colegio y dicho centro cívico. El autocar aparcado cerca me lo confirmó, seguro que había concierto. Entré y escuché a un coro cantando esta canción:


Irish Blessing

May the road rise to meet you,
May the wind be always at your back.
May the sun shine warm upon your face,
The rains fall soft upon your fields.
And until we meet again,
May God hold you in the palm of his hand.

May God be with you and bless you:
May you see your children's children.
May you be poor in misfortune,
Rich in blessings.
May you know nothing but happiness
From this day forward.

May the road rise up to meet you
May the wind be always at your back
May the warm rays of sun fall upon your home
And may the hand of a friend always be near.

May green be the grass you walk on,
May blue be the skies above you,
May pure be the joys that surround you,
May true be the hearts that love you.


Y busqué la letra y seguí buscando porque recordaba que habían presentado la canción como tradicional y de autor anónimo y vi que efectivamente la letra es anónima pero la melodía no y en esa búsqueda encontré esta web:

https://sites.google.com/site/corodivertirepertorio/bendicion-irlandesa

Y recordé otros temas cantados por coros y temas como "Deep Peace" de Bill Douglas que me habían impresionado. Y me acordé de cuál era el programa de radio que me lo había descubierto. Ese programa era Diálogos 3 de Ramón Trecet y recordé cómo nos invitaba a investigar para descubrir más canciones y más músicos que nos emocionasen. Y me di cuenta de que eso es exactamente lo que había hecho este hombre: había escuchado algo que le gustaba y se puso en contacto con su creador, así a la brava, sin intermediarios y después había querido compartir su hallazgo. Ese es el espíritu.

lunes, 3 de octubre de 2011

Provocado por una calle, un disco y un vino




¿Cuántos vinos hay en el mundo con el nombre de una canción? Pues ni idea, pero por lo menos uno. Se llama "Salitre" y acabo de comprar la botella número 331 de las 1800 de la cosecha del 2009.

Alguien, algún costeño nostálgico o un cachondo mental le puso a una calle de Lavapiés el nombre de "Salitre". En el número 48 de dicha calle vivió durante un tiempo Quique González y en el segundo piso de ese bloque alguien le robó a Quique, entre otras cosas, sus discos de Bob Dylan. Quique decidió llamar "Salitre48" a su segundo disco de cuya aparición en el mercado se cumplieron diez años hace pocos meses. "Salitre" se llama la primera canción del disco, todo un himno con un inconfundible pizzicato inicial. Y también "Salitre" se llama en honor a Quique González el mejor vino que ha producido hasta la fecha la bodega Pago Los Balancines de la que es dueño Pedro Mercado, un amigo de Quique. Para su elaboración ha elegido una uva minoritaria y especial, cien por cien garnacha tintorera.

Salitre48 es un disco que consiguió enganchar definitivamente a una parte del público que todavía hoy sigue a Quique González, un disco tan especial que no es un disco, es una maqueta. Pero la maqueta gustó tanto a Nacho Sáenz de Tejada que quiso editarlo así, tal cual. Universal, la misma discográfica que había despedido a Quique tres años antes, volvió a confiar en él.

Dice Pedro Mercado que este vino "es una explosión, una auténtica bomba de fruta". Tiene que ser muy bueno para que contenga tanto como el disco: "De haberlo sabido", "Rompeolas", "Crece la hierba", "Todo lo demás", "Día de feria" y la obra maestra "La ciudad del viento".

Salitre48 es un disco largo en boca y con un retronasal recurrente que te invita a volverlo a escuchar cada cierto tiempo. Es un disco que estuvo madurando más de dos años en barrica de Carlos Raya (un par de reverencias, por favor). Un disco que te deja una sonrisa cuando terminas su escucha que no sabes muy bien a qué se debe, seguramente a lo identificado que te has sentido en muchas de sus canciones, una sonrisa que no cuesta mantener, como la que tenía yo esta tarde al volver a casa con la botella en la bolsa de cartón. No sé cuándo la beberé porque ni siquiera me gusta el vino pero sin duda procuraré que sea escuchando este disco.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Los obstáculos


A veces, durante el ascenso a la cumbre puede parecer que las rocas son pies de un gigante a punto de aplastarnos, que los árboles despeñados lanzas que apuntan hacia nuestro ojo derecho. Sólo esquivándolos se alcanza la cima.

Provocado por la sierra de Guadarrama.

viernes, 24 de junio de 2011

Provocado por el asfalto azul


En la confluencia de la calle Concha Espina con el paseo de La Habana, el asfalto adquiere un tono gris azulado conferido por el reflejo del sol en la fachada acristalada del edificio que alberga un ministerio. Las personas que cruzan el paso de peatones presentan un halo metálico, un resplandor difuso de ciencia ficción.