A veces hace falta muy poco (tanto sobre el escenario como delante de él) para hacer algo que se te quede en la retina, una sensación a la que querer volver de vez en cuando:
- Xoel López solo sobre el escenario principal del Sonorama (hay que tenerlos cuadrados para hacer lo que hizo y para permitirle hacerlo) o Natalie Prass ante una audiencia mínima en la sala Siroco (porque mínimo es el espacio).
- Las canciones de Ryan Adams que parecen más simples, las que menos arreglos tienen, que son las que más me gustan.
- Vicky Gastelo acompañada de un piano.
- Las películas de Fernando León de Aranoa.
- Jerry Seinfeld estuvo nueve temporadas emitiendo una comedia que trataba sobre nada. Por lo que cabía todo en ella, claro.
- César Pop, sin duda todo un maestro del "menos es más". Faltan tres días para que por fin empiece a distribuir su segundo disco y los que hemos asistido a sus conciertos con cierta regularidad conocemos casi todas las canciones o sea que no hace falta que se gaste ni un duro en promoción, ya tiene unos cuantos vendidos.
miércoles, 23 de septiembre de 2015
lunes, 21 de septiembre de 2015
Provocado por la carretilla
Me he comprado una carretilla, una de esas de aluminio plegables, de las que escondes debajo de la cama o del sofá cuando no las usas. La compra de la carretilla supone el reconocimiento de que tu vida es un desastre y de que cualquier día vas a tener que recogerlo todo en cuatro o cuarenta cajas y meterlo en una furgoneta de alquiler para ir a quién sabe dónde.
Y lo peor es que cuando estás empaquetando tu vida sabes que no será la última vez aunque te gustaría, como cuando te caes de la bici; te gusta pensar que será la última caída, que ya llevas suficientes, que has cubierto el cupo de caídas pero no, siempre es la penúltima. Cuento en mi haber con siete mudanzas en los últimos ocho o nueve años. Y sé que la última, que fue la más dura, no será la última.
Y lo peor es que cuando estás empaquetando tu vida sabes que no será la última vez aunque te gustaría, como cuando te caes de la bici; te gusta pensar que será la última caída, que ya llevas suficientes, que has cubierto el cupo de caídas pero no, siempre es la penúltima. Cuento en mi haber con siete mudanzas en los últimos ocho o nueve años. Y sé que la última, que fue la más dura, no será la última.
martes, 28 de julio de 2015
Provocado por la interdependencia
¿Alguien recuerda el resultado de la consulta de "Astut" Mas? El triunfo del "referendum" de pega no era el hecho de que saliera el sí a la independencia. El simple hecho de que se llevara a cabo tras declararse ilegal por algún tribunal ya supuso un triunfo sobre el poder opresor del Estado. Así lo vendieron y tienen razón. Si te molestas en declarar ilegal algo no puedes quedarte con las dos manos en los huevos después de que se haya cometido dicha ilegalidad. Se abrió la veda y no importaba ya que las propuestas o las convocatorias futuras tuvieran respaldo legal o no. Decía Arturo Pérez-Reverte que tenía ganas de que llegara el día de la consulta, que le daba morbo ver qué hacían en realidad unos y otros después de haber dicho barbaridades varias. A mí el panorama ante las próximas elecciones me dan más pena que morbo.
¿Qué diferencia hay entre lo de "el PP o la nada" de la Cospe y lo de que quien no me vote a mí está votando contra Cataluña de Mas? Creo que poquita. El endiosamiento es una enfermedad que padecen muchos políticos (y periodistas).
Me da la risa floja cuando veo que algunos periodistas consideran "censura" lo de Carmena de publicar una web con su versión de las noticias que ella misma genera, para censura la de Pujol cuando quiso cerrar en su día Cadena100 en Barcelona esgrimiendo que "dicen mentiras", y es textual, al ser recriminado por una mujer con su "¿por qué nos haces esto?" mientras visitaba un mercado entre viaje y viaje a Andorra.
Dice Junqueras que "cuando hablamos de soberanía quiere decir que no reconocemos otro poder por encima del nuestro". Ni el de la ley, se supone. Y lo dice con su cara de pena habitual, de no haber roto nunca un plato. Pero claro, los gobiernos no incumplen las leyes, las cambian. Y una vez alcanzada la independencia es de suponer que harán las leyes que les salgan de los cojones, que para eso se han independizado, ¡hombre ya! Aseguran que con la independencia todo irá mejor, que la relación con la futura vecina España será muy buena (yo pensaba que hacía falta la colaboración de ambas partes para que una relación sea buena, dan por hecho que la reacción del resto de España será de júbilo y eterno agradecimiento ante su separación). Que la agencia tributaria de turno te cogerá de la mano y bailará un tango contigo mientras te mete la mano en el bolsillo. Que los niños serán más rubios y las mujeres más fecundas, bueno, esto no lo dicen porque no es políticamente correcto y se trata de eso, de política. De política que encauza un sentimiento para que con ese disfraz no se pueda rebatir de un modo racional porque ya me dirás qué puedes argumentar ante un sentimiento. ¿Otro? Y tiene que ser contrario, claro. Opuesto, de un modo casi bélico, categórico, hegemónico.
Al resto de España se la trae bastante floja lo que haga Mas y eso es un problema sobre todo para el resto de España. Porque Astut va a hacer lo que le dé la gana y nadie va a impedirlo. Se han tomado a broma al personaje y aunque pueda resultar cómico a veces (por ridículo) la verdad es que no tiene ni puta gracia.
¿Qué diferencia hay entre lo de "el PP o la nada" de la Cospe y lo de que quien no me vote a mí está votando contra Cataluña de Mas? Creo que poquita. El endiosamiento es una enfermedad que padecen muchos políticos (y periodistas).
Me da la risa floja cuando veo que algunos periodistas consideran "censura" lo de Carmena de publicar una web con su versión de las noticias que ella misma genera, para censura la de Pujol cuando quiso cerrar en su día Cadena100 en Barcelona esgrimiendo que "dicen mentiras", y es textual, al ser recriminado por una mujer con su "¿por qué nos haces esto?" mientras visitaba un mercado entre viaje y viaje a Andorra.
Dice Junqueras que "cuando hablamos de soberanía quiere decir que no reconocemos otro poder por encima del nuestro". Ni el de la ley, se supone. Y lo dice con su cara de pena habitual, de no haber roto nunca un plato. Pero claro, los gobiernos no incumplen las leyes, las cambian. Y una vez alcanzada la independencia es de suponer que harán las leyes que les salgan de los cojones, que para eso se han independizado, ¡hombre ya! Aseguran que con la independencia todo irá mejor, que la relación con la futura vecina España será muy buena (yo pensaba que hacía falta la colaboración de ambas partes para que una relación sea buena, dan por hecho que la reacción del resto de España será de júbilo y eterno agradecimiento ante su separación). Que la agencia tributaria de turno te cogerá de la mano y bailará un tango contigo mientras te mete la mano en el bolsillo. Que los niños serán más rubios y las mujeres más fecundas, bueno, esto no lo dicen porque no es políticamente correcto y se trata de eso, de política. De política que encauza un sentimiento para que con ese disfraz no se pueda rebatir de un modo racional porque ya me dirás qué puedes argumentar ante un sentimiento. ¿Otro? Y tiene que ser contrario, claro. Opuesto, de un modo casi bélico, categórico, hegemónico.
Al resto de España se la trae bastante floja lo que haga Mas y eso es un problema sobre todo para el resto de España. Porque Astut va a hacer lo que le dé la gana y nadie va a impedirlo. Se han tomado a broma al personaje y aunque pueda resultar cómico a veces (por ridículo) la verdad es que no tiene ni puta gracia.
martes, 14 de julio de 2015
Provocado por Ben Harper
El otro día nos dejó a todos con la boca abierta en el BBK Live de Bilbao un Ben Harper inspirado, simpático, elegante, que sudó la camiseta. Al empezar pronunció dos nombres: Sabicas y Paco de Lucía. Me pregunté en ese momento cuántos de los asistentes al concierto sabían quién fue Sabicas.
Ben Harper tiene un halo de predicador, un rollo mesiánico que puede echar para atrás a más de uno pero es que es muy bueno el tío. Es bueno cuando toca de pie y mejor todavía cuando se sienta y echa mano del bottleneck o de lo que use para sacarle esos chillidos maravillosos a la guitarra.
¡Y qué bajista llevaba! ¡Qué maravilla! Juan Nelson: utilizó dos bajos de cinco cuerdas y uno de cuatro. Nunca había visto a nadie usar tres bajos distintos en un concierto.
Hay conciertos que hacen afición, en el BBK Live hubo pocos este año pero el de Ben Harper fue uno de ellos. Se despidió con un "gracias por la mejor noche de mi vida", supongo que lo dirá siempre pero siempre gusta que lo diga.
Ben Harper tiene un halo de predicador, un rollo mesiánico que puede echar para atrás a más de uno pero es que es muy bueno el tío. Es bueno cuando toca de pie y mejor todavía cuando se sienta y echa mano del bottleneck o de lo que use para sacarle esos chillidos maravillosos a la guitarra.
¡Y qué bajista llevaba! ¡Qué maravilla! Juan Nelson: utilizó dos bajos de cinco cuerdas y uno de cuatro. Nunca había visto a nadie usar tres bajos distintos en un concierto.
Hay conciertos que hacen afición, en el BBK Live hubo pocos este año pero el de Ben Harper fue uno de ellos. Se despidió con un "gracias por la mejor noche de mi vida", supongo que lo dirá siempre pero siempre gusta que lo diga.
lunes, 8 de junio de 2015
Provocado por "Pablemos"
Cuando Podemos da la "campaná" en las elecciones europeas Pablo Iglesias exclama abrazándose a alguien "¡qué hemos hecho!". Pues ellos habían hecho más bien poco. Los que habían hecho algo, muchísimo, era la gente, esa gente a la que tanto se refieren todos los militantes, simpatizantes, asesores independientes, compañeros o como se autodenominen los de Podemos. La gente había decidido escogerles a ellos para decirles a los partidos tradicionales que no nos gustan, que ya no nos convencen, que no nos vamos a dejar volver a engañar otra vez, que ya basta de mentiras y robos, cada una de las papeletas más que un voto era un "se acabó" a lo María Jiménez.
Además de patinazos como el de "Don Pantuflo" y otros errores estatégicos y de comunicación, hay resquemor, agresividad, hambre de venganza en la puesta en escena (y esperemos que no así en el fondo) de las intervenciones de Pablo Iglesias tanto en entrevistas y debates como en los mítines, esa especie de rabia telúrica resulta un tanto repulsiva para quien observa dichas intervenciones incluso aunque comparta sus opiniones por lo menos en parte.
Ya nos hemos aprendido lo de que no somos marionetas en manos de políticos y banqueros ni mayordomos de los poderosos y todo eso. ¿Y ahora qué? Hasta ahora lo único que ha logrado Podemos (que no es poco) es canalizar las ansias de cambio que algunos creían solidificadas tras el erupción del 15M y aglutinar a su alrededor a gente respetable, brillante, prometedora junto con otra que ni siquiera sabe conjugar el verbo haber.
Los que votaron a Podemos o los que se alegraron sin haberles votado de que hubieran obtenido tan buenos resultados (sobre todo en las grandes ciudades) es probable que lo último que esperasen de Pablo Iglesias era que les contara el menú de su almuerzo con Pdr Snchz, que si no es casta lo parece bastante. A lo mejor alguno se preguntó "¡qué hemos hecho!" al votarle.
sábado, 6 de junio de 2015
Provocado por las películas que se cuelan
Hay películas que se escurren en las carteleras y desaparecen tras unas pocas semanas por haber coincidido con otras más publicitadas o por cualquier otro motivo. Y un día se te cuelan en el televisor por casualidad, te las encuentras cambiando de canal y con suerte acaban de empezar y te quedas a verlas y te preguntas cuando acaban cómo puede ser que no te enteraras en su momento del estreno, es que ni los títulos te suenan y no conoces a los directores a pesar de que te crees que sabes algo de cine.
Pues me ha pasado últimamente con un par: "Enloquecidas" de Juan Luis Iborra y "El menor de los males" de Antonio Hernández. La primera es una comedia que tienes ganas de volverla a ver en cuanto acaba (con una Silvia Abascal maravillosa) y la otra tiene a Carmen Maura, casi no le hace falta nada más porque con un simple cambio de entonación te arranca una sonrisa.
Ambas tienen muchos más méritos y merecen dedicarle un rato cualquier tarde.
domingo, 31 de mayo de 2015
Provocado por "Albertemos"
Albert Rivera y yo tenemos la misma edad. Nos han ido creciendo las entradas a la vez, hasta que en algún momento las suyas empezaron a menguar milagrosamente. Y he visto últimamente con cierta sorpresa el meteórico ascenso del líder (de cómo se ha ido creyendo él mismo en unos meses lo de que fuera realmente un líder) y la súbita devoción con la que le siguen sus partidarios y resto de candidatos sobrevenidos del partido. Hace unos meses no era nadie fuera del ámbito de influencia catalán. Siempre me vienen a la memoria dos momentos cuando pienso en "Ciudatans" (como dice cierto personaje infame).
1.- Hablaba yo en la hora del café cuando era becario (a lo mejor hace ocho o nueve años ya) con una chica holandesa muy guapa y muy simpática (lo que viene siendo una holandesa, vamos) y me contaba que Albert era el único político que le convencía a su novio y que iba a votarle, cuando le votábamos cuatro gatos y no por convicción, por eliminación, por escasez de alternativas políticamente apetecibles en un panorama en el que si no eras nacionalista tenías pocas alternativas. Ahora le habrán votado más o menos por lo mismo: por eliminación.
2.- Hace seis años había quedado en la plaza de Sant Jaume, yo estaba esperando y unos estudiantes (de Políticas por lo que pude adivinar y "maulets" al uso) salían de ver un pleno del Ayuntamiento o de la Generalitat, no sé. Recuerdo cómo se reían de las intervenciones de Albert y de su falta de argumentos, según ellos, le auguraban un incierto futuro.
Parece que lo que prometía Ciudadanos en la última campaña electoral a cambio del voto era una especie de regeneración patrocinada por "Ochéntame otra vez" o "Yo crecí en los ochenta", una honestidad con apariencia de cara lavada, una promesa de consejo de ministros lleno de community managers y estilistas, Rivera se presentaba como un alumno aventajado con ambición y hambre de poder, el Vito Corleone joven que se enfrenta a la mafia establecida y le come la tostada a la "Mano Negra".
El año pasado fui a ver un partido de baloncesto al Palacio De Los Deportes (que ahora se llama como quiera su patrocinador) y en el descanso salieron a hacer unos tiros una serie de chicos que tenían algún tipo de discapacidad física, psíquica o ambas. Desconozco qué nombre tiene su enfermedad pero uno de ellos tenía las extremidades desproporcionadamente largas y sus movimientos eran más lentos que los de los demás, no resultaban torpes, botaba y tiraba a canasta con una técnica normal pero toda la ejecución estaba ralentizada, se movía como a cámara lenta y sus brazos llegaban tarde cuando tenía que recibir un pase, cuando tenían que recoger el balón tras botar contra el suelo. Me sentí identificado porque desde hace tiempo tengo la sensación de llegar siempre tarde a todo en general. Creo que Rivera, en su oportunismo, llega tarde, como la perla de "Tabú". En eso también coincidimos.
Pues eso Mara, los domingos de mierda.
1.- Hablaba yo en la hora del café cuando era becario (a lo mejor hace ocho o nueve años ya) con una chica holandesa muy guapa y muy simpática (lo que viene siendo una holandesa, vamos) y me contaba que Albert era el único político que le convencía a su novio y que iba a votarle, cuando le votábamos cuatro gatos y no por convicción, por eliminación, por escasez de alternativas políticamente apetecibles en un panorama en el que si no eras nacionalista tenías pocas alternativas. Ahora le habrán votado más o menos por lo mismo: por eliminación.
2.- Hace seis años había quedado en la plaza de Sant Jaume, yo estaba esperando y unos estudiantes (de Políticas por lo que pude adivinar y "maulets" al uso) salían de ver un pleno del Ayuntamiento o de la Generalitat, no sé. Recuerdo cómo se reían de las intervenciones de Albert y de su falta de argumentos, según ellos, le auguraban un incierto futuro.
Parece que lo que prometía Ciudadanos en la última campaña electoral a cambio del voto era una especie de regeneración patrocinada por "Ochéntame otra vez" o "Yo crecí en los ochenta", una honestidad con apariencia de cara lavada, una promesa de consejo de ministros lleno de community managers y estilistas, Rivera se presentaba como un alumno aventajado con ambición y hambre de poder, el Vito Corleone joven que se enfrenta a la mafia establecida y le come la tostada a la "Mano Negra".
El año pasado fui a ver un partido de baloncesto al Palacio De Los Deportes (que ahora se llama como quiera su patrocinador) y en el descanso salieron a hacer unos tiros una serie de chicos que tenían algún tipo de discapacidad física, psíquica o ambas. Desconozco qué nombre tiene su enfermedad pero uno de ellos tenía las extremidades desproporcionadamente largas y sus movimientos eran más lentos que los de los demás, no resultaban torpes, botaba y tiraba a canasta con una técnica normal pero toda la ejecución estaba ralentizada, se movía como a cámara lenta y sus brazos llegaban tarde cuando tenía que recibir un pase, cuando tenían que recoger el balón tras botar contra el suelo. Me sentí identificado porque desde hace tiempo tengo la sensación de llegar siempre tarde a todo en general. Creo que Rivera, en su oportunismo, llega tarde, como la perla de "Tabú". En eso también coincidimos.
Pues eso Mara, los domingos de mierda.
miércoles, 29 de abril de 2015
Provocado por "Don't Look Down"
Era domingo, a finales de marzo del 2010. Estaba nublado y hacía frío. No era mi mejor día. Antes de comer me acerqué al Picnic-Jazz en el parque de Vallparadís, lo que más me gustaba del Festival de Jazz de Terrassa.
Yo no la conocía pero había leído que era buena. Sheila Cooper, cantaba y tocaba el saxo. Ella presentó la canción con una imagen que me gustó, dijo que "Don't look down" hacía referencia a ese instante que hay siempre en los dibujos animados clásicos: cuando el protagonista está volando porque ha salido disparado producto de un impacto o una catapulta por ejemplo, llegado un momento determinado del vuelo él mira hacia abajo, se da cuenta de la distancia que existe entre su cuerpo y el suelo y entonces producto del vértigo o del susto, su vuelo se frena de repente, se cae y queda convertido en una lámina incrustada en el desierto, estampado contra la tierra agrietada, envuelto en una nube de polvo.
Yo estaba en una especie de pasarela y veía el escenario y a ella desde arriba. Además justo ese fin de semana yo estaba mirando hacia abajo, justo ese día estaba mirando hacia abajo una vez más esperando que hubiera una red y sentía cierto vértigo, estaba dudando, sopesando, calculando la distancia, a punto de caer.
Me pareció un buen consejo el de Sheila, lo de mirar siempre al frente por si al mirar hacia abajo se para todo y caes. Me he vuelto a acordar algunas veces de esa imagen de los dibujos animados que comentó y de la extraña sensación que tuve ese día.
jueves, 16 de abril de 2015
Provocado por Rato
Coinciden en el tiempo y en mi buzón un requerimiento de Hacienda para que haga una informativa de algo que puede que sea el único imbécil de toda España que lo paga y otro parecido de una agencia autonómica de la vivienda que me invita a devolver una cantidad indeterminada de la mítica y penosamente gestionada Renta Básica de Emancipación porque en el año 2009 al parecer mis ingresos superaron en mil y pico euros el límite establecido para tener derecho a ella. Por aquel entonces yo trabajaba entre semana en un sitio y los sábados por la mañana en otro, lo de ser imbécil me viene de antiguo. Decía que coinciden estas dos agradables cartas en mi buzón con la última de Rato, la de las tarjetas black no, la de la salida dudosa a bolsa de Bankia tampoco. La de que se dice, se comenta, se rumorea que el jambo se acogió a la amnistía fiscal (aunque el gobierno lo llame de otra forma, como llama de otra forma al banco malo o al rescate).
Me acuerdo de la rueda de prensa de Tinieblas González de hace unos años pidiéndole al público que no fuera a ver cine español porque, según su argumento, el espectador estaba pagando la entrada dos veces: una en el cine y otra mediante la correspondiente subvención previa a la película para hacer posible su producción. La sugerencia podía parecer suicida siendo él precisamente un director de cine. Y pienso que menos mal que no tengo cargo político ninguno ni aspiro a tenerlo nunca porque mis consejos a la población iban a resultar muy contraproducentes para las maltrechas arcas del Estado.
Me acuerdo de la rueda de prensa de Tinieblas González de hace unos años pidiéndole al público que no fuera a ver cine español porque, según su argumento, el espectador estaba pagando la entrada dos veces: una en el cine y otra mediante la correspondiente subvención previa a la película para hacer posible su producción. La sugerencia podía parecer suicida siendo él precisamente un director de cine. Y pienso que menos mal que no tengo cargo político ninguno ni aspiro a tenerlo nunca porque mis consejos a la población iban a resultar muy contraproducentes para las maltrechas arcas del Estado.
miércoles, 1 de abril de 2015
Provocado por la decisión de Dani Pedrosa
Cuando llevas tanto tiempo siguiendo la trayectoria de alguien te crees que conoces su forma de ser y de actuar, crees que por ese hecho tienes un criterio formado que te da derecho a juzgar su proceder y opinas como si fueras amigo suyo, como si acabaras de hablar con él la noche anterior y te hubiera confesado sus preocupaciones, lo que le pasa en realidad.
Arriesgándome a caer un poco en ese error me imagino que la decisión de Dani de abandonar momentáneamente la competición después de la primera carrera de la temporada tiene que haber sido la más difícil de su carrera. Tiene que haberle costado más que correr después de una operación, tiene que dolerle mucho y la impotencia que sienta tiene que ser muy grande para dejarlo de momento justo ahora. E insisto en la temporalidad del asunto porque creo que va a volver en cuanto pueda y además creo que va a ganar la primera carrera tras su vuelta como ganó Valentino su primera carrera con Yamaha. Y que vuelva pronto porque sin sus trazadas el campeonato pierde clase y elegancia.
http://blogs.repsol.com/competicion/dani_pedrosa/un-momento-dificil/
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